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Sábado, 26 Septiembre 2020 15:19

El Estado mendocino asfixia a la juventud

En la tarde del viernes 25/9 se reunió medio centenar de jóvenes en el Parque General San Martin, movilizaron hasta la casa de gobierno de Mendoza para reclamar la reapertura del Skatepark de la ciudad. Allí fueron recibidos por funcionarios. La movilización concluyó en el skate park del Parque O´Higgins, donde fueron fuertemente reprimidos por preventores de la ciudad y la policía provincial. Golpes, balas de goma, y un desproporcionado despliegue de agentes y móviles concluyó con una decena de jóvenes heridos y una veintena de detenidos. Desde la COR acompañamos en la puerta de la comisaría 3era a los jóvenes que se movilizaron junto a familiares de los detenidos, hasta lograr la liberación de todos. Ahora la tarea será pelear contra las acusaciones judiciales que la fiscalía anticipó que vendrán.

 

El Skatepark del parque O´Higgins fue construido por el radicalismo en un área periférica de la ciudad para sacar a la juventud del microcentro de Mendoza, donde se reunían en Plaza San Martín, este proceso contó con decenas de represiones. Desde el comienzo de la cuarentena este parque se encuentra cerrado y los jóvenes han tenido que realizar sus actividades deportivas en distintos puntos de la ciudad como el Parque San Martín o la plaza Yrigoyen donde se han registrado multas recaudatorias y hechos de represión sistemática por parte de los preventores y la policía. La cuarentena, ha sido utilizada por el Estado Provincial y Nacional para controlar a la población y asegurar al capital la circulación de mercancías y mano de obra, preservando del colapso su sistema sanitario. Desde el comienzo de la cuarentena, más de 100 personas fueron asesinadas por las fuerzas represivas del Estado, torturadas en las comisarías, contando dos casos extremos de detenidos, desaparecidos y asesinados bajo responsabilidad policial: Luis Espinoza en Tucumán y Facundo Astudillo Castro en Buenos Aires.

 

Los deportes individuales están permitidos en los gimnasios pagos y clubes exclusivos para la práctica del tenis. En cambio, los deportes sociales y mayormente practicados por la juventud obrera están prohibidos, para nuestras pibas y pibes el Estado Nacional y provincial solo ofrece represión, hostigamiento, desempleo. Como señalamos en el conflicto de los municipales en mes de julio pasado, los preventores son fuerzas auxiliares que están al servicio de la represión policial, están como uña y mugre en manifestaciones, desalojos, etc. Lo que señalamos en ese momento, volvió a confirmarse en este accionar conjunto de represión a la juventud. Debemos luchar por la disolución de las fuerzas represivas del estado, el cuerpo de preventores debe desarticularse y quienes lo integran deben incorporarse en otras tareas municipales.

 

En momentos donde el gobierno provincial pretende imponer una reforma educativa y laboral docente, hablando del futuro de la educación para “nuestros niños y jóvenes”, la juventud hoy, al igual que los trabajadores, no tiene permitido manifestarse en las calles, no tiene asegurado su presente de subsistencia sumido en la pobreza, la desocupación y la criminalización por parte del gobierno. Ese proyecto de ley de educación sólo ofrece la profundización del evidente carácter de clase capitalista de la educación. Su complemento, es la realidad de desocupación, informalidad, salarios de miseria y precarización laboral de los jóvenes, quienes, en diferentes sectores como los trabajadores de reparto, vienen dando peleas para poder sindicalizarse. Instamos a los centros de estudiantes secundarios y universitarios, a las federaciones, a las agrupaciones de la izquierda, a debatir seriamente los problemas de la juventud trabajadora. Impulsemos asambleas para preparar una fuerte campaña de repudio a la represión a los jóvenes en el Parque O´Higgins y por su no acusación. Por la expulsión de la policía y preventores de los lugares de estudio y recreación de la juventud. Unifiquemos acciones en la lucha por el rechazo al proyecto de educación provincial. POR UN GRAN PARO DOCENTE ESTUDIANTIL.

 

En Estados Unidos, Colombia, Bielorrusia, etc… los jóvenes son parte central de las luchas en contra de la policía, que mientras aumenta la crisis del capitalismo muestra descaradamente su misión de contener y aplacar las manifestaciones a cualquier precio. No debemos permitir que sigan aplastando a nuestra juventud, basta de gatillo fácil, basta de persecución, luchemos por la disolución de las fuerzas represivas del estado, tiremos abajo el código contravencional de Cornejo – Suárez.

 

¡Fuera la policía de los lugares de estudio y recreación de la juventud!

 

 

Martes, 22 Septiembre 2020 00:07

La lucha de los trabajadores de Bagley

 

La circulación comunitaria del Virus en la provincia de San Luis ya es una realidad.

Todos sabíamos que este momento llegaría como en otros lugares, y es un problema para todos pero de vital importancia para quienes forman parte de la clase trabajadora, que como ya sabemos arrastra mas complicaciones producto de muchas enfermedades de base producto de la superexplotacion del trabajo a la que nos somete la patronal en este sistema Capitalista.

Por estos días queda en evidencia como los protocolos implementados por los empresarios y el Comité de Crisis (organismo dependiente del Estado y el Gobierno) son desde ya ineficaces, producto de que parten de la lógica del Capital, es decir son un gran circo armado para hacer de cuenta que están para cuidar la salud cuando en realidad priorizan la explotación del trabajo con el objeto de aumentar las ganancias patronales.

El mejor ejemplo es el caso Bagley en Villa Mercedes, una empresa multinacional que posee mas del 60% del mercado de productos alimenticios del país y exporta a muchos paises del Mundo. Desde el inicio de la cuarentena ha seguido aumentando sus ventas y obteniendo mayores beneficios tanto en el mercado interno como en sus ventas al exterior, producto de el aumento en el valor dólar, ya que sus ganancias están en dólares y paga salarios en pesos (y a decir verdad muy bajos), con magros incrementos “negociados” por la conducción sindical en la paritaria nacional.

Los trabajadores desde el primer día de la cuarentena acudieron a sus puestos de trabajo, no sin resquemores, pero cumpliendo con el rol impuesto por el Gobierno Nacional de trabajadores escenciales. La muy fuerte propaganda oficial les hizo creer que estaban garantizadas sus condiciones sanitarias y laborales.

Al poco tiempo a los compañeros que estaban exceptuados de prestar tareas por ser factor de riesgo, tal como lo establecía el decreto 297/2020, se les comenzó a descontar un 30% del salario, como sucedió en todos los rubros laborales por decisión de las patronales con anuencia de las conducciones sindicales, apoyada esta determinación por los Gobiernos.

Luego de esto comenzaron a ver como los famosos protocolos además se relajaban y como eran hasta el final un circo montado, que incluía la falta de los elementos de seguridad necesarios y ante los reclamos por parte de los delegados de planta (centralmente de la Lista Azul y Blanca) de mejorar ciertos puntos críticos de posibilidad de contagios, eran recibidos y cajoneados por parte de la patronal y la conducción Sindical también, la oficialista Lista verde.

Ahora bien, ante la existencia de los primeros casos sospechosos y la confirmación de los dos primeros positivos, los verdaderos representantes de los intereses de los trabajadores, la Lista Azul y Blanca, presionaron a la Lista Verde al frente del Gremio para tomar la correcta decisión de frenar la entrada a la planta, votando esto a mano alzada en asamblea, hasta tanto se pueda testear a todos los compañeros y determinar como se seguía en las mejores condiciones sanitarias para los trabajadores. Toda esta secuencia enfrentando los aprietes y amenazas del Gerente de la Fabrica. Hacia mucho tiempo que no se veía un nivel de acatamiento tan alto a una medida de estas características. Fue una gran acción, ejemplo para el resto de los trabajadores.

Es a partir de esto que el Gobierno Provincial toma cartas en el asunto enviando a su comité de crisis (CdC) a que intervenga aceleradamente para “mediar” en el conflicto.

El resultado desde ya no podía ser otro que la decisión que finalmente ha tomado el CdC: Que se retomen las tareas en la planta sin siquiera que la patronal haya solucionado los puntos conflictivos reclamados y mucho menos saber el resultado de los 500 hisopados realizados el sábado pasado (no se hicieron mas por no contar con reactivos suficientes).

Es inevitable el aumento de contagios exponencialmente a causa de esta política Pro-patronal. Ya van 12 y se siguen sumando.

Pareciera además que nos quieren tomar de tontos. Como puede ser que una Multinacional como Bagley, que aumentó sus millonarios ingresos en pandemia, no pueda hacer la inversión necesaria para mejorar sus instalaciones, ni pagar de su bolsillos los testeos correspondientes, ni otorgar los elementos de protección personal necesarios?

 

Por mas que muchos compañeros crean que la decisión política del Gobierno y su Comité de Crisis es de locos, No lo es, tiene mucho sentido.

El Gobierno de Rodriguez Saá es un Gobierno Patronal que mandató al CdC y su ministro de Industria a que reanude la producción a como de lugar, no sea cosa que Bagley S.A. vaya a tener disminución en sus ingresos.

Un Gobierno que esta en el poder desde 1983, primero a cargo de su hermano Adolfo y con algún títere en el Medio como Poggi,

Que históricamente ha desfinanciado el Sistema Sanitario y precarizado las condiciones laborales y salariales de los trabajadores de la salud y del resto de los trabajadores estatales.

Que fue y sigue siendo la vanguardia en degradar el Sistema educativo, con su Sistema de escuelas Charter, Autogestionadas, Digitales y ahora Generativas.

Que cada vez que un sector de trabajadores se intento organizar seriamente para atenuar las condiciones de explotación patronal, siendo ejemplo para otros compañeros, saco a relucir la acusación de que rompían la famosa “Paz Social” (que no es otra cosa que la posibilidad de que los empresarios o el Estado exploten a los trabajadores en Paz). Asi mando a reprimir a los mismos trabajadores de Bagley en el 86´, a los docentes en el 2004, a los municipales en el 2005, a los textiles de Pagoda en 2007 y a los trabajadores de Tubhier en 2015, por nombrar solo las mas salvajes.

Que interviene en los conflictos entre patronales y trabajadores siempre del lado de los empresarios, volcando la balanza siempre a su favor, ya que es la Burguesía la clase a la que verdaderamente representa.

En esta tarea ha contado en todos estos años con el inestimable apoyo de la burocracia sindical, callando los atropellos, expulsando a los compañeros que querían mejorar seriamente las condiciones de la clase trabajadora, militando en nombre de todos los trabajadores las campañas eleccionarias.

También ha contado con el apoyo de los otros partidos patronales como la UCR, el Pro, etc. Y de una infinidad de proto-partidos, agrupaciones y sellos electorales, inclusive de fraseología combativa y luchadora que militan y mendigan por un cargo en la gestión, cubriéndole además su flanco izquierdo ante los ataques de la “oposición”.

Todos ellos, oficialistas, semi-oficialistas, opositores y semi-opositores finalmente se arrodillan cuando les llega el apriete gubernamental.

 

Por todo ello

Ante la crisis los trabajadores debemos organizarnos de manera independiente

Basta de Atropellos Patronales, nos tenemos que organizar con nuestra herramienta la asamblea para definir e imponer:

-Comités de Higiene y seguridad conformados por delegados elegidos en la base de las asambleas.

-Para Definir nuevos protocolos que cuiden verdaderamente nuestra salud.

-Control Obrero de la producción.

-Apertura de los libros Contables de la patronal.

-Escala móvil de horas de trabajo y de Salario.

-Congreso de delegados de base del sector industrial, estatales y de servicio para votar un programa obrero que enfrente la crisis económica y sanitaria que nos quieren hacer pagar

COR Regional San Luis

Lunes, 21 Septiembre 2020 10:29

Del ítem aula a la reforma laboral docente

El jueves 17/9, el Director General de Escuelas de Mendoza, José Thomas, presentó en el Consejo General de Educación su proyecto de ley de Educación Pública. Con el argumento de cumplimentar la adecuación de la normativa provincial a la Ley Nacional de Educación, puesto que la ley provincial actual, la N° 6970, se enmarca en la derogada Ley Federal. El 18/9, la DGE emitió un memorándum para todas las escuelas, donde declama “Que la pandemia no paralice el debate”, sin embargo, la pandemia es la excusa del gobierno de Mendoza para no abrir las paritarias ni debatir con el sindicato docente tanto los reclamos salariales como no salariales, de condiciones de trabajo y de gastos de conectividad, enteramente descargados sobre trabajadores y estudiantes.

 

La promesa vacía de un amplio y democrático proceso de debate del proyecto de ley, incluye un “congreso pedagógico virtual” donde sólo hablarán expertos a sueldo del gobierno, mientras los docentes sólo tenemos una dirección de correo electrónico para enviar nuestra opinión, ya genera el rechazo de las escuelas. Con la restricción del Ministerio de Trabajo nacional que prohíbe el funcionamiento sindical de base, la arbitrariedad provincial para imponer fase 1 intermitentes, en el séptimo mes de trabajo domiciliario 24 x 7 impuesto a los docentes, está claro que los trabajadores de la educación no somos los interlocutores del Thomas en este debate. Al punto que las 29 escuelas de educación artística vocacional de la provincia, tomaron conocimiento de que el borrador no prevé su existencia, completando el ataque iniciado bajo la gestión Cornejo, el cual fue resistido por un proceso de lucha que tuvo su punto más álgido en la toma de la junta calificadora.

 

La reforma educativa fue la LEN, esto es una reforma laboral

 

La estructura y modalidades del sistema, la municipalización y descentralización, la apertura al arancelamiento, las evaluaciones de calidad educativa, la continuidad de la educación privada y confesional, el desfinanciamiento sostenido, la apertura del sistema educativo público al festival de negocios de las grandes empresas de tecnología digital, internet y comunicación, ya están instituidas en la LEN 26206 que tanto defiende el kirchnerismo, y que ningún sector de la oposición burguesa cuestiona. Al contrario, con total consenso, vienen implementando sus lineamientos en el consejo federal de educación desde 2006 en adelante, plan maestro y secundaria 2030 mediante.

 

Este proyecto de ley provincial recoge la tarea inconclusa de la Ley Federal y pendiente con la LEN: avanzar sobre el convenio colectivo del sector, el estatuto del docente. El proyecto de Thomas lo dice explícitamente en su artículo 142, como una tarea unilateral del director general de escuelas, excluyendo de dicho proceso cualquier instancia de negociación colectiva.

 

Enteramente encuadrado dentro de la Ley Nacional de Educación 26206, que modificó la estructura del sistema educativo que había establecido la Ley Federal menemista, pero manteniendo sus principios rectores, este proyecto de ley provincial, es su complemento de reforma laboral. Establece las bases normativas para:

 

-eliminar el derecho de huelga, al contraponer los derechos docentes con los derechos de los niños;

-eliminar la “libertad de cátedra” y restringir la libertad de expresión de los docentes (y estudiantes);

-modificar el régimen de ingreso, movimientos y estabilidad en el cargo, condicionándolos a resultados de los estudiantes en operativos de evaluación y otras variables (también contempladas en la LEN);

-modificar el régimen salarial, atando la remuneración a criterios de desempeño y evaluación personal, institucional y de los logros de los estudiantes en los operativos de evaluación;

-imponer la bimodalidad (presencial/virtual).

 

Este punteo no exhaustivo, señala algunos ejes del “espíritu” de la ley que se materializarán en la modificación posterior del Estatuto del Docente, y en leyes específicas para niveles y modalidades del sistema, y la creación de un instituto provincial de evaluación educativa, etc., que ya anticipa este proyecto. Es central entender que NO SE PONE A DISCUSIÓN UNA REFORMA EDUCATIVA, SINO UNA REFORMA LABORAL. Esta ofensiva busca cristalizar en una ley, una nueva relación de fuerzas impuesta por el Estado como patronal, a partir de la derrota que significó el ítem aula.

 

Cristalizar en ley el régimen laboral del ítem aula

 

La imposición del ítem aula en 2016 constituyó una fuerte derrota para los trabajadores de la educación. Este adicional de productividad impuesto por ley, estableció un doble presentismo que castiga salarialmente la adhesión a la huelga. No se ha logrado aún revertir este golpe, lo cual se expresa en que los mandatos de paro no lograron, desde entonces, el número suficiente para su votación en plenario del SUTE.

 

La crisis de dirección en el sindicato, conducido por un frente multicolor sin delimitación de clase que abarca incluso a una tendencia que integra el Frente de Todos (PCR), y sumido en una fuerte tensión interna; el rol de la vieja burocracia celeste, dividida en dos listas pero unificadas en la defensa de la tregua de CTERA a Alberto y la colaboración de clases con el ajuste en curso, ha sido claramente leído por el gobierno de Suárez, que busca cristalizar esta nueva relación de fuerzas en una normativa que siente las bases para el desarme conquistas del sector e imponga un nuevo régimen laboral basado en la flexibilidad e inestabilidad laboral, la remuneración variable según productividad, y elimine las instancias de negociación colectiva de las condiciones de trabajo y concursos.

 

Esta ofensiva no es una acción aislada. Forma parte de una tendencia internacional que, ante la crisis estructural del capitalismo desatada en 2008, ha llevado a los gobiernos burgueses a buscar imponer otra relación de fuerzas entre el capital y el trabajo, mediante reformas laborales, previsionales, educativas. Lo vimos en casi toda América Latina, con hitos en el ataque al magisterio mexicano que impuso a sangre y fuego Peña Nieto, o la “escuela sin partido” de Bolsonaro y su ofensiva privatista. La pandemia ha sido un acelerante de estos procesos, pero también del estallido de las contradicciones irresueltas de la política capitalista de salida a la crisis y de manejo de la pandemia. Los crímenes raciales de la policía yanqui, levantaron una ola de protestas masivas, que calaron hondo en los sindicatos docentes que luchan por la expulsión de la policía de las escuelas, y de los sindicatos policiales de las centrales. Así también, mediante huelgas enfrentan la orden unilateral de los gobiernos de volver a la presencialidad en medio de la pandemia.

 

Estos métodos y tareas programáticas, debemos discutir en las asambleas escolares y plenarios, y dar la pelea ideológica y programática porque el SUTE y los sindicatos y seccionales recuperados, se pongan a la cabeza de una campaña por la expulsión de los sindicatos policiales de la CTA. Por imponer a CTERA un paro general educativo por la reapertura de paritarias nacional y provinciales, y para frenar los intentos unilaterales de Larreta y demás gobernadores de imponer la vuelta a la presencialidad sin condiciones de higiene y seguridad.

 

ABAJO LA REFORMA LABORAL DOCENTE DE SUÁREZ

 

El gobierno de Suárez, aprovecha la cuarentena como medida de control exacerbado de la población, para tratar de recuperar la iniciativa política tras la derrota en las calles que significó la lucha por el agua en diciembre pasado. Su proyecto de reforma constitucional y su plan de reforma laboral docente, se inscriben en ese objetivo de intentar fortalecer el aparato estatal de cara a los procesos más críticos del ajuste por venir en el marco de la negociación de la deuda pública provincial, y a nivel nacional con el FMI.

 

Es central plantear con claridad el rechazo a este proyecto de reforma laboral. Derrotar la ofensiva de Suárez, NOS PONE ANTE EL DESAFÍO DE LEVANTAR A LAS ESCUELAS CONTRA EL ÍTEM AULA, por ello impulsamos de cara a los plenarios de delegados, mandatos de paro educativo y de congreso provincial de delegados de base, para preparar un plan de lucha provincial con el conjunto de los estatales hasta forzar a Suárez a retirar el proyecto de ley, y a reabrir paritarias.

 

Domingo, 20 Septiembre 2020 16:12

Por una salida obrera al problema de la vivienda.

Durante los últimos meses, y sobre todo ante el agravamiento de la pandemia, asistimos a masivas ocupaciones de tierras por parte de algunos sectores de la clase obrera: desocupados, precarizados y de las franjas más empobrecidas de la población, se asientan en grandes extensiones de tierra (algunas de propietarios privados, otras fiscales, muchas en litigio), con el objetivo de acceder a una pequeña parcela, la que en algún futuro indeterminado les permita el acceso a la construcción de una vivienda propia.

Si bien el proceso es de extensión nacional, el epicentro y la mayor masividad de dichas tomas se da en diferentes zonas de Provincia de Buenos Aires. Sólo en la región de La Plata hay al menos 20 tomas. Y en la toma del distrito de Pte Perón, en la localidad de Guernica, hay más de 10.000 personas. Al menos cuatro tomas ya fueron desalojadas mediante la brutal represión de la Policía Bonaerense, y sobre la toma de Guernica está pendiente una orden de desalojo, a efectivizarse a partir del 23 de septiembre.

"No hay grieta en la defensa de la propiedad privada de la tierra"

Algo significativo ha sido la defensa cerrada de todas las corrientes burguesas respecto a la propiedad privada de las tierras ocupadas.

En el peronismo gobernante, desde el fascistoide Berni (que responsabilizó de las tomas a sectores de la izquierda e incluso a integrantes del Frente de Todos, como el Movimiento Evita y el M.t.e. de Grabois); pasando por el "progresismo" de Kicillof y la Ministra de Seguridad de la Nación, Silvia Federici; hasta los intendentes pejotistas del Conurbano bonaerense, todos coinciden en la necesidad de "imponer orden" y avanzar con el desalojo de las tomas de tierras.

Mención aparte merece el Frente Renovador de Massa, quién solicitó que la Anses dé la baja de los planes sociales (AUH, IFE) a quienes incurran en ocupaciones. Hace pocos días, a instancia de un diputado del F.R., la Cámara de Diputados de Mendoza dio media sanción a una ley que establece no sólo la baja de los beneficios sociales, sino el impedimento de acceder a cualquier plan de viviendas del IPV, a aquellos que participen de "usurpaciones ilegales de terrenos".

Por el lado de la oposición burguesa de Juntos por el Cambio, referentes y dirigentes tanto del Pro como de la UCR han levantado sus voces para condenar las tomas y defender el derecho propietario de los "dueños" de las tierras. Incluso acusan al Gobierno y a sectores de la Justicia por "dilatar los tiempos" y no avanzar de inmediato con el desalojo y la represión a los "ocupantes".

Todo esto demuestra que cuando se trata de defender los intereses de clase, y la sacrosanta propiedad privada, no hay grietas entre las diferentes facciones burguesas.

"La discusión respecto a la vivienda obrera"

Si se tienen en cuenta los datos manejados por los organismos estatales dedicados a la problemática, antes del inicio de la pandemia se registraba un "déficit habitacional" de más de 3,5 millones de familias. Esto da nota de que la imposibilidad del acceso a la vivienda obrera, es sin dudas uno de los mayores problemas sociales en la sociedad capitalista, lo que se ve agravado en países semicoloniales como Argentina.

Desde algunas corrientes de la izquierda se intenta desarrollar una discusión programática al respecto. En este sentido, el PO plantea: "creación de un banco de tierras disponibles, expropiación de la tierra ociosa e improductiva, reconocimiento de la tierra de las comunidades originarias, por un plan de viviendas con trabajo genuino y bajo convenio para la construcción de un millón de viviendas populares, con recursos del no pago de la deuda externa y un verdadero impuesto a las grandes fortunas y rentas".

El problema que no resuelve este planteo, ni intenta hacerlo, es la imposibilidad de reformas profundas y duraderas en el tiempo, dentro de los márgenes del Estado burgués y la sociedad capitalista. La idea de “un plan” al que hay que buscarle financiación capitalista, es una falacia; es alimentar ilusiones de que el capital puede de la mano del estado burgués, como milita Grabois, cumplir un rol progresivo.

Desde la COR sostenemos que el problema de la vivienda y la propiedad de la tierra no está escindido del problema general de propiedad privada de los medios de producción y de subsistencia. Por lo tanto, la única forma de dar resolución a la acuciante necesidad de acceso a la vivienda de grandes sectores de la clase trabajadora, es la perspectiva de que los sectores de la vanguardia obrera incluyan en su programa la lucha por la expropiación de las grandes extensiones territoriales, hoy en manos de los capitalistas y terratenientes; también de las casas de lujo o con capacidad para a alojar allí a los obreros sin vivienda o que viven hacinados.

Dicha lucha debe ir de la mano de la pelea por la expropiación de los grandes medios de producción, incluidos los de la producción de viviendas (construcción y materiales), disputando el control de los mismos en el corazón del poder capitalista, la economía.

Todo el apoyo a las tomas. No al desalojo. Abajo la represión.

Por un programa obrero.

C.O.R.

Miércoles, 16 Septiembre 2020 15:59

Los trabajadores y la Crisis del Covid-19 en San Luis



Desde el inicio de la pandemia a nivel mundial y con las medidas adoptadas por el gobierno nacional a mediados de marzo, las condiciones laborales y económicas de los trabajadores han empeorado, las patronales aceleraron las medidas de presión para recortar sus costos salariales y en condiciones de trabajo. La burocracia sindical ha sido cómplice den este ajuste plegándose a la política del “Quedate en casa”.
Han habido procesos de resistencia en el movimiento obrero, por el momento moleculares. Pero la clase obrera de a poco va despertándose y tensando sus músculos.

Se viene una gran batalla contra las políticas de Reformas laborales y previsionales pedidas por el FMI y los organismos de crédito internacionales y cuyo brazo ejecutor será el Gobierno Nacional, los provinciales y las instituciones del Estado.
En San Luis luchas como la de los trabajadores de Tyrolit, Plastiferro, Dánica son ejemplos y la de las compañeras y compañeros de la ex Panadería Las Camelias, ocupando su lugar de trabajo y organizándose para poner a producir la Panadería después de años de super explotación patronal marcan el camino.

Los Gobiernos “combatiendo” al Covid

 

A nivel nacional la política de la Cuarentena preventiva lejos de servir para prevenir los contagios de COVID, sólo ha servido a las patronales y al Defensor de sus ganancias y la explotación obrera, El Estado, para controlar la circulación de mercancías y de la mano de obra.
En seis meses de cuarentena, en distintas fases Argentina, ha pasado a ocupar el puesto número 10 a nivel mundial, con más de 577mil contagios y en franco aumento.

Esta política fue tomada en San Luis por el Gobernador Rodríguez Saá con los brazos abiertos ya que siempre fue su sueño mantener el control sobre todo movimiento en el territorio provincial.
Así tuvimos que escuchar cada noche su famoso reporte diario, donde daba cátedra e imponía sus preceptos y sloganes reaccionarios: “A la luz del sol y a los ojos de dios”, “el que rompe paga” y “de la casa al trabajo y del trabajo a la casa”, jactándose de lo mucho que se estaba fortaleciendo el sistema de salud provincial para cuando llegara el pico de contagios a la provincia. Puro humo para la tribuna.
En estos seis meses hemos visto como el “cuidado” y los controles de la policía acabaron con la vida de Florencia Magalí Morales y Franco Maranguello, sumado a las denuncias de torturas y vejaciones en comisarías de muchos trabajadores por violar la cuarentena para ir a ganarse su sustento diario. La censura a los pocos medios de comunicación no oficialistas ha estado a la orden del día.
Los trabajadores transportistas han sufrido las peores penurias para ingresar y egresar de la provincia, llegando a tener que costearse el hisopado de su propio bolsillo y también como los trabajadores de la salud de muchos lugares de la provincia, denuncian que no les han llegado los elementos de protección. Han gastado mas en publicidad en las redes sociales de como el Gobierno “combate” al virus, que en el sistema sanitario.

 

El Sistema sanitario de San Luis

Ya con circulación comunitaria del CoVid prácticamente en todo San Luis, está quedando al desnudo la mentira de que “lo que importa es cuidarnos la salud”, sino que la vuelta a la famosa fase 1 sólo es por el miedo que tienen a que quede expuesto el colapso del sistema de salud, que es una realidad.
Hasta el momento (y sólo si creyeramos ciegamente en las estadísticas oficiales) ha habido 585 contagios, con 277 altas y 299 casos activos, con 9 fallecimientos.
Éste numero ha hecho que el sistema de salud se desborde, el resultado de los hisopados demoran mas de tres días, no se hacen los mismos para todos los casos sospechosos, ni las denuncia de contacto estrecho con casos ya diagnosticados positivos porque no da a basto el laboratorio de diagnóstico. Han cerrado hospitales como en Tilisarao, mezclando en el mismo lugar casos sospechosos, con pacientes con cargas virales leves y otras mas agudas, con muchas denuncias de que no son atendidos como es debido. El Gremio Apts esta reclamando desde hace semanas por la incorporación de mas profesionales al sistema, aun sin ser escuchados.

En Villa Mercedes se están multiplicando los contagios por negligencia del mismo Gobierno, con su famoso “Comité de Crisis”, las patronales con sus protocolos fantasmas, y también con la ayuda de la burocracia sindical.

En la metalúrgica Kohinor, a partir de los dos primeros casos, los trabajadores tomaron la decisión, pese a las presiones patronales para continuar la producción, de no trabajar por una semana y aislarse a la espera de los resultados del resto de los hisopados, la conducción intervenida de la UOM ante la situación le ofreció a la patronal que hiciera un acuerdo de suspensiones (o sea legalizar una rebaja salarial) y la patronal les contestó una semana de vacaciones adelantada, por suerte los compañeros no convalidaron una semana de vacaciones haciendo cuarentena y se arriesgaron a la amenaza patronal de no pagarles los sueldos.
Finalmente estará cerrada la planta una semana mas (saltó otro contagio) y les terminarían pagando el sueldo.
En el frigorífico Marfrig, ante los primero contagios confirmados, la decisión de la empresa fue continuar trabajando con un día de asueto previo para la desinfección, sin esperar el resultado de los hisopados.
El mismo Secretario General del gremio y al mismo tiempo concejal municipal por el Partido gobernante, Periale, instó a los trabajadores a concurrir a trabajar ya que sino la empresa “no podría pagar sueldos”, además los trabajadores contratados han seguido trabajando y la excusa de Periale es que el gremio no puede defenderlos por su situación de contratados, una gran muestra del rol pro-patronal que juega la burocracia sindical.
El resultado de esto ha sido mas de diez contagios y ahora esperando mas por confirmarse.
En Cramfsa ya hubo contagios y se sigue trabajando, inclusive la patronal convoca a trabajar a los compañeros con factor de riesgo y este derrotero seguirá en otros lugares de trabajo.
Hay ya casos sospechosos aislados en Bagley, pero se continúa trabajando como si nada ocurriese hasta que pase. Se deben exigir testeos masivos ante la realidad de la circulación comunitaria del virus.
Es un gran problema para nuestra clase la infección con Covid ya que la explotación que sufrimos a diario en nuestros lugares de trabajo, hace que muchos de nosotros arrastremos enfermedades de base, producto de la explotación a la que nos somete la patronal. Además del riesgo de llevar el virus a nuestro hogar y a nuestros seres queridos.
Pero no será el Gobierno, representante de las patronales, ni ellas mismas que inclusive dependen de nuestro trabajo para enriquecerse, quienes cuidarán de nuestra salud.

Organizarnos contra los ataques patronales

 

Los trabajadores debemos organizarnos, hacer asambleas por sector de trabajo o por planta, elegir delegados de Higiene y Seguridad, para definir protocolos obreros votados en asamblea para cuidar nuestra salud y avanzar en el control obrero de la Producción.
Debemos imponer nuestras exigencias a la burocracia sindical, que actúa generalmente del lado patronal, en el camino de recuperar nuestras comisiones internas y sindicatos y ponerlas al servicio de nuestros intereses que nunca seran los mismos que los de la patronal.
Un buen inicio sería organizar un plenario de delegados del sector industrial, de servicios y estatales, delegados con mandato de base de sus asambleas para votar un plan de Lucha contra las consecuencias de la crisis económica y del Covid.
Tenemos que deliberar como primero ponemos freno al ajuste y luego avanzamos para recuperar todo lo que nos quitaron en la cuarentena y en los últimos años para, ya no sólo mejorar las condiciones de vida que se han pauperizado, sino para enfrentar el nuevo ataque que preparan contra nosotros, ellos (Patronal y Gobiernos) quieren que seamos los trabajadores otra vez los que paguemos la crisis.

 

COR Regional San Luis

La Justicia ha dado un paso más en la persecución política a los estudiantes de la UNC que protagonizamos la lucha del 2018. El pasado 10 de septiembre se conoció que la cámara de apelaciones rechazo la defensa presentada por los abogados de los estudiantes y la causa pasará a Juicio Oral. Debemos organizarnos para derrotar este ataque.
Asistimos a un reforzamiento del aparato represivo del Estado y sus instituciones, en un año en que los acuerdos con los acreedores y el FMI solo pueden significar mayor ataque a los trabajadores y la juventud. La cuarentena impuesta desde el gobierno ha sido el mecanismo que han encontrado ante la desorientación que genera la pandemia, no para preservar la salud, sino para ejercer mayor control sobre los trabajadores ante los efectos inmediatos de la crisis: colapso en los sistemas de salud, despidos, desocupación, congelamiento salarial y una larga lista de etc. Por eso Alberto y Kicillof aceptan prestos las extorsiones de la policía y, al igual que Schiaretti, aumentan el sueldo a los represores que van a necesitar para tratar de meter su plan de ajuste. Tenemos que decir bien claro: los policías no son trabajadores, son represores que garantizan la explotación de la clase obrera. ¡Por la disolución de la policía!
En el 2018 las tomas de facultades surgieron al calor de la lucha docente por su paritaria y en la pelea por el aumento de presupuesto universitario, en un año en el que la devaluación post acuerdo de Macri con el FMI dejó a la universidad en la quiebra. Dos años después, y con un cambio de gobierno en el medio, esta situación no ha hecho más que agravarse. Las paritarias docentes y no docentes siguen congeladas, la deserción estudiantil, por el paso forzado a la virtualidad, ha escalado y la precarización laboral sigue en aumento.
Las autoridades universitarias vienen siendo las garantes de administrar la miseria universitaria y son la correa de transmisión de las políticas del gobierno nacional para la educación. Este avance en la causa es un recordatorio de que pondrán a disposición todos sus recursos para intentar disciplinarnos a quienes osemos cuestionar sus políticas de ajuste. Claro que para ello también cuentan con la inestimable ayuda de las conducciones de los centros de estudiantes y la FUC que en todo este proceso no han sacado más que tibias declaraciones sin mover un dedo para enfrentar el ataque.
Debemos responder enérgicamente. Necesitamos romper la parálisis que las corrientes pro patronales a la cabeza de nuestras organizaciones han impuesto en el movimiento estudiantil. Estas conducciones por acción u omisión son cómplices de la política de las autoridades, si no están a la altura del ataque deben ser barridas de la dirección. ¡Recuperemos nuestras organizaciones para la lucha! Impulsemos asambleas interclaustros en todas las facultades para discutir las medidas a tomar para enfrentar este avance en la criminalización de la protesta y conquistar el desprocesamiento de los estudiantes de Córdoba y Rio Negro.

Retomemos la lucha educativa de 2018

Necesitamos organizarnos con independencia de clase, imponiendo a la FUC y a los sindicatos de trabajadores universitarios (ADIUC, AGTUNC, ATE) el llamado a un Plenario Universitario de delegados docentes, no docentes, investigadores y estudiantes para deliberar sobre todos los problemas de la universidad y que nos permita definir un pliego único de reivindicaciones, donde se incluya la reapertura inmediata de las paritarias docente y no docente, el aumento del presupuesto universitario, el no pago de la deuda externa, el salario inicial igual a la canasta básica con clausula gatillo, el pase a planta permanente de los precarizados, partidas específicas para las obras edilicias y la provisión de equipos y materiales para garantizar las condiciones mínimas de seguridad y salud, horas de estudio bancadas por las patronales, el triple turno de cursado, el ingreso irrestricto, la expulsión de la policía de Córdoba de la UNC y demás reclamos. Un Plenario donde votemos un plan de lucha con paros, movilizaciones y toma de edificios para imponer nuestras demandas.
Este 16 de Septiembre se cumplen 44 años de La Noche de los Lápices, es imperioso que nos encuentre en la calle movilizados enfrentando junto a los compañeros secundarios y a los trabajadores las políticas de ajuste.

¡Desprocesamiento de los 27 estudiantes de la UNC!
¡Fuera la policía de la UNC!

COR - Rama Universitaria

Al momento de fundarse la IV internacional, un 3 de septiembre de 1938, el mundo vivía una situación de reacción en todos los frentes. En 1936 el proletariado español comenzaba una sangrienta guerra contra el fascismo, que culminaría en 1939 con la derrota de la revolución, debido a la traición de las direcciones reformistas y centristas del movimiento obrero. En Alemania, país que antes de la Primera Guerra Mundial había visto erigirse a la organización obrera más poderosa del mundo, sufría el ascenso implacable de Hitler y sus organizaciones criminales, cuyo principal objetivo de estrangular a la Revolución proletaria comenzaba a plantearse como irreversible. También en este caso la adaptación de las burocracias de la II internacional al Estado burgués imperialista y el giro contrarrevolucionario de la III internacional dirigida por el stalinismo había abierto el camino al ascenso del fascismo, dejando al proletariado desarmado en su lucha práctica y frontal contra la burguesía. Trotsky en su lucha fraccional desde la Oposición de Izquierda venía denunciando la política errática del por entonces denominado “centrismo” burocrático encarnado en Stalin, que pasará de una política zigzagueante entre las facciones de izquierda y derecha del Partido a una posición abiertamente contrarrevolucionaria. En 1933 Trotsky, ante el ascenso de Hitler y la incapacidad de la burocracia de revertir el proceso comenzaba a vislumbrar la necesidad histórica de crear una nueva internacional. Cabe destacar que siempre la visión de Trotsky estuvo guiada por el análisis minucioso de la realidad objetiva del capitalismo mundial, ninguna táctica definida por el gran revolucionario ruso obedecía al voluntarismo. Es por esto que Trotsky planteaba queLos numerosos intentos realizados hasta ahora de crear un "segundo partido" o una "cuarta internacional" fueron producto de la experiencia sectaria de grupos aislados y de círculos "desilusionados" del bolchevismo; de ahí que su fracaso haya sido, en todos los casos, inexorable. Nuestro punto de partida no es la "insatisfacción" y "desilusión" subjetivas sino la marcha objetiva de la lucha de clases. Todas las circunstancias del desarrollo de la lucha de clases exigen imperiosamente la creación de una nueva organización de vanguardia, y sientan las premisas necesarias para hacerlo” (https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1933/julio/15.htm).

 

Como se puede advertir, la marcha de la lucha de clases, las relaciones de fuerzas, el estado de descomposición del capitalismo y sus estados; junto al proceso de degeneración de las organizaciones revolucionarias eran puestas sobre la mesa para definir una política correcta. En este sentido, la crisis internacional que sufría la clase obrera se expresaba también en los países de oriente y América, cuya principal causa era la descomposición de las direcciones proletarias, cuya máxima expresión estaba dada por el ascenso de Stalin en el país de la Revolución triunfante. La expulsión de Trotsky, los juicios de Moscú, el amordazamiento de las organizaciones obreras por parte de la burocracia en el poder fueron las bases para hacer retroceder el ímpetu revolucionario en la URSS y permitir el avance de un proceso de consolidación de una casta burocrática en el poder, prerrequisito para el posterior desarrollo de la contrarrevolución y la restauración capitalista.

 

En este panorama internacional de reacción y ante el peligro inminente de una nueva guerra, producto de las contradicciones del capitalismo mundial y las disputas entre los países imperialistas, Trotsky y los núcleos revolucionarios resistentes en el mundo corrían a contrarreloj y se disponían a preparar las condiciones para la fundación de una nueva organización con una nueva dirección que pudiese revertir el procesos de derrotas que venía sufriendo el proletariado internacional, y colocarse a la clase obrera “en los umbrales de la toma del poder”, tal como será planteado en el programa de transición.

 

En el marco de esta lucha fraccional que se venía dando desde la Oposición de Izquierda, en mayo de 1935, Trotsky volvía a discutir la necesidad de fundar una nueva organización porque consideraba que “No se puede improvisar la revolución proletaria bajo las órdenes de una dirección en bancarrota. Es menester preparar la revolución mediante la incesante e implacable lucha de clases, en el curso de la cual la dirección se gana la confianza inconmovible del partido, une a la vanguardia con el conjunto de la clase y convierte al proletariado en dirección de todos los explotados de la ciudad y del campo” (https://ceip.org.ar/escritos/Libro4/html/T07V103.htm#_ftnref4). Esta conclusión, hecha a la luz de la experiencia de las traiciones de las direcciones internacionales de ese entonces se tornaba más evidente con el avance de la descomposición del orden imperialista, que derivó en la fundación de la IV internacional, un año antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, catástrofe histórica ya anticipada por León Trotsky, gracias a la comprensión de los desequilibrios y contradicciones irresueltas por el orden mundial capitalista.

 

Como se señaló, la IV internacional es previamente alentada por la formación de organizaciones revolucionarias en distintos países, a raíz de la lucha de tendencias que el trotskismo venía llevando a cabo pese a las persecuciones. En el marco de esta lucha política, el método de elaboración teórica de los marxista debía ser “de acuerdo con la situación nacional, con el grado de descomposición de las viejas organizaciones de la clase obrera y, por último, con el estado de sus propias fuerzas en el momento dado, los marxistas (socialistas revolucionarios, internacionalistas bolcheviques-leninistas) pueden constituirse en organización independiente, o bien en fracción de alguno de los viejos partidos o sindicatos” pero “cualquiera sea el terreno y los métodos de fun­cionamiento, deben hablar en nombre de principios sin tacha y de consignas revolucionarias claras. No juegan al escondite con la clase obrera; no ocultan sus fines; no sustituyen la lucha principista por la diplomacia y las maniobras. En todo momento, y cualesquiera sean las circunstancias, los marxistas dicen abiertamente la verdad.” (op. cit.) Esta lucha principista se tornaba una necesidad ineludible ante las traiciones evidentes de la burocracia de la II y III internacional.

 

La IV internacional surgió, al igual que las viejas internacionales, producto de la pérdida de la razón de ser de las direcciones y programas que habían caducado ante las tareas de preparar las condiciones orgánicas para que el proletariado se hiciera del poder y estableciera su dictadura revolucionaria. En palabras de León Trotsky “La Primera Internacional elaboró el programa científico de la revolución proletaria, pero fracasó al carecer de una base de masas. La Segunda Internacional sacó de las sombras, educó y movilizó a millones de obreros, pero, en la hora decisiva, se vio traicionada por la burocracia parlamentaria y sindical corrompida por el capitalismo en ascenso. La Tercera Internacional dio el primer ejemplo de revolución proletaria triunfante, pero fue aplastada entre las ruedas de molino de la burocracia del estado soviético aislado y de la burocracia reformista de Occidente. Hoy, en el marco del derrumbe definitivo del capitalismo, la Cuarta Internacional, parada sobre los hombros de sus antecesoras, enriquecida por la experiencia de sus victorias y derrotas movilizará a los trabajadores de Occidente y Oriente para el asalto victorioso a las fortalezas del capital mundial.” (op.cit.).

 

El arduo proceso de preparación de los cuadros, las organizaciones y su vínculo con las masas dio su fruto aquel 3 de noviembre de 1938 en los suburbios de París, cuando los revolucionarios fundaron la nueva organización, a pesar del hostigamiento y el terror desplegado por el aparato de persecución stalinista y de los Estados imperialistas. La gran conquista teórica fue la redacción del Programa de Transición, que condensa las principales lecciones de la experiencia revolucionaria acumulada desde la revolución de octubre de 1917, combate las visiones mecanicistas y etapistas de las direcciones reformistas y prepara las condiciones para llevar al proletariado al umbral de la toma del poder.

 

2020 el año de las “esperanzas frustradas”. 

 

A 82 años de la fundación de la IV Internacional, el orden capitalista mundial se halla en una profunda crisis y la burguesía no consigue establecer un nuevo equilibrio entre las clases que le permita asegurar su dominación indiscutida. Las bases económicas del régimen están carcomidas por una crisis de magnitud colosal que viene desarrollándose desde 2008, y este año se manifiesta de manera aún más dramática con la pandemia de COVID-19, la cual viene a acelerar los desequilibrios preexistentes. Hoy el capitalismo muestra un escenario de crisis reconocido por todos los analistas burgueses. El Banco Mundial considera al respecto que esta crisis será “la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, y la primera vez desde 1870 en que tantas economías experimentarían una disminución del producto per cápita” (https://www.bancomundial.org/). Esta situación se ha traducido en la pérdida de millones de puestos de trabajo, al aumento de la pobreza y el incremento del control policial de los estados burgueses, que mediante la política de cuarentenas han dado mayor protagonismo a las fuerzas represivas, con el fin de disciplinar a las masas, que vienen de un proceso de movilizaciones masivas que se venían acumulando desde el 2019 en América Latina, en los EE.UU., Francia y recientemente en países de la ex Unión Soviética como Belorrusia. A esto hay que agregar los procesos de huelga en Italia que son una muestra de cómo la combinación de la crisis de las relaciones de producción capitalista junto al cuestionamiento de las formas de dominación que la propia burguesía presenta como su mayor conquista: la democracia.

 

Al mismo tiempo, el mundo observa procesos novedosos, tales como la acelerada restauración en curso en los ex- estados obreros, cuyo caso más significativo lo constituye el proceso de restauración que viene llevando a cabo la burocracia del PC en China. Estas transiciones demuestran por un lado el fracaso de los programas nacionalistas de construcción del socialismo, rehabilitando la visión permanentista e internacional del análisis materialista que León Trotsky desarrolló con una agudeza inigualable. En pleno siglo XXI, retomar las conquistas teóricas del marxismo revolucionario nos permitirá analizar las nuevas coyunturas para encarar la lucha por el socialismo.

 

Ante semejante descalabro, que pone en jaque el orden mundial, las salidas a la crisis que se proponen las distintas expresiones de la clase dominante y el reformismo buscan ante todo preservar el orden de relaciones sociales existentes basadas en la conservación del Estado y el régimen de propiedad capitalista. Ante la crisis en curso, los sectores de ultraderecha buscan radicalizar a las masas desesperadas de la pequeña burguesía, usándolas como base de maniobra contra el proletariado, azuzando discursos nacionalistas y racistas. Por otro lado, los sectores del reformismo pretenden conservar la idea de un Estado de Bienestar caduco mediante políticas distribucionistas que busquen aumentar impuestos sobre el capital o aplicar subsidios como una renta básica universal. Si bien no se pueden igualar, lo que tienen en común dichas tendencias es que se oponen a la Revolución como salida a la crisis, buscando preservar el orden capitalista. El centrismo coquetea con los grupos reformistas y cede ante las presiones del movimiento espontáneo de las masas, y ensaya líneas de compromiso entre las ideas revolucionarias y las reformas sociales a través de la introducción de leyes “progresivas” para las masas o la adaptación del Programa de Transición a un lenguaje jurídico a ser votado en un parlamento.

 

Los revolucionarios no sembramos un ápice de esperanza en que las reformas consigan mejorar la situación desesperante de los millones de trabajadores ocupados y desocupados, formales e informales, migrantes o nativos, ya que mediante el análisis objetivo de la crisis en curso advertimos que las reformas que se apliquen desde la superestructura política no pueden detener las fuerzas destructivas desatadas por la crisis, que ponen una vez más a la clase obrera y a la humanidad al borde del abismo de la miseria extrema. Creemos que la única salida progresiva para la humanidad puede desarrollarse siempre y cuando se restablezca el hilo de continuidad de los fundadores de la Cuarta Internacional, luchando por la imposición de la dictadura del proletariado a través de la Revolución socialista, la cual no puede lograrse sin partido mundial de la Revolución, sin destrucción del Estado y sin una dirección y cuadros preparados para las tareas de la Transición al socialismo.

 

Juan Manuel Tornello

 

Jueves, 10 Septiembre 2020 14:58

A pagar la cuarentena

A pagar la cuarentena

El motín policial de la maldita bonaerense pidiendo aumento de sueldo y mejores condiciones para reprimir es la demostración de la descomposición de un semi Estado y de la debilidad del gobierno de Fernández, que no puede garantizar que las fuerzas represivas que responden al Estado sean leales al aparato burocrático militar.

El método de cuarentena era obvio que debía garantizarse con la policía, el ejército y la gendarmería, no para preservar la salud de la población, sino para salvaguardar los intereses de la burguesía nacional y extranjera en la desorientación ante la pandemia. En medio de la cuarentena hubo más de 90 muertos en manos de las fuerzas represivas, con los casos más emblemáticos de Luis Espinosa en Tucumán, de Florencia Morales en San Luis y el de Facundo Astudillo Castro a manos de la policía bonaerense.

Ahora esa policía exige que se le pague por los servicios prestados y por los servicios por venir ante el acuerdo con el FMI y la política de ajuste. Reprimir las tomas de tierra, ingresar a las fábricas para dispersar asambleas, como en Arcor en Córdoba, desalojar el acampe de los trabajadores de Vicentin y tantas otras tareas de orden.

Cuando la policía pide aumento salarial es para estar mejor preparada para reprimir, es vital que el conjunto de los trabajadores saque conclusiones de esta situación. Debemos prepararnos para enfrentarnos con las fuerzas auxiliares del Estado y derrotarlas para que no sigamos siendo nosotros los que paguemos el costo de la pandemia, que ya venimos sufriendo.

La burocracia sindical, que se quedó en casa en la pandemia, llama a defender el gobierno ante el avance de la derecha y una asonada golpista. En su disputa para definir cómo hay que hacer el ajuste, si con más engaño o con mano dura, las distintas fracciones burguesas y pequeño burguesas no tienen diferencia en lo esencial, que es atacar a los trabajadores para descargar la crisis. Se pelean por puntos de coparticipación para ver de dónde sacan la plata para pagarle a los policías. El discurso de Alberto fue de un profesor asustado que va a pagar lo que pidan. Alberto intenta salvar a Kicillof – Berni. Larreta, ante la quita de la coparticipación, apelará a la Corte. La crisis económica, política e institucional se expresa de forma descarnada.

Ningún apoyo a este gobierno ni a la oposición burguesa, ninguna solidaridad con las fuerzas represivas. Debemos impulsar asambleas en cada lugar de trabajo, recuperar nuestros métodos y organización que han intentado quitarnos con la cuarentena, preparar la condiciones para imponer un paro general a las centrales sindicales para recuperar lo perdido en la pandemia y organizar la autodefensa ante el avance represivo.

Somos parte de los miles de trabajadores y luchadores que en EEUU y otros lugares, como ahora Colombia, levantan la disolución de la policía, consigna que ya en la Comuna de París fue parte de las reivindicaciones y se convirtió en programa de los revolucionarios. Es inadmisible la sindicalización de la policía o su apoyo para que triunfe, no pertenecen a nuestra clase no son trabajadores, son los garantes de la explotación y la ganancia de los capitalistas. Peleamos por su disolución, la incomprensión de la teoría del estado por algunos grupos de izquierda y algunos que son parte del FITU generan confusión en las filas de los trabajadores y hay que combatirlos con todas las fuerzas. No apoyamos al ala K de la coalición de gobierno contra la derecha como hace el PTS o sembramos expectativa en que la pelea supuestamente salarial de la policía nos permite a los estatales pelear por aumento salarial, lo que colocaría a los policías como trabajadores estatales un delirio. O del manual del morenismo como el MST que dice que un triunfo de las reivindicaciones de la policía nos ubica mejor para la lucha, siguiendo a su maestro Moreno que si es contra el gobierno tiene un lado bueno progresivo. El FITU homenajea a Trotsky virtualmente, pero en la arena presencial olvida sus lecciones.

No es un problema menor qué política tener ante las fuerzas represivas en la perspectiva de las tareas que tenemos en la destrucción del Estado. Como hace muchos años planteó Marx: “Para nosotros no se trata de reformar la propiedad privada sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva”.

Miércoles, 09 Septiembre 2020 15:47

Charla-Debate: Un mundo convulsionado por la Pandemia

Charla-Debate:
Un mundo convulsionado por la Pandemia
Perspectivas para la revolución

  • Lucha contra la represión y el racismo en EEUU
  • Polarización electoral y límites al proyecto de Trump
  • Movilizaciones en Bielorrusia y El Líbano
  • Guerra comercial China - EEUU
  • La Unión Europea, sin rumbo
  • Crisis en Latinoamérica


Un aporte para avanzar en un necesario debate entre la izquierda obrera y los luchadores en una situación inédita.

Te esperamos este sábado 12/9 a las 17hs
Lugar por MP a nuestro e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Miércoles, 02 Septiembre 2020 21:39

Verdad y justicia para Facundo

El cuerpo hallado en Villarino el 15/8 pasado, es de Facundo Astudillo Castro. El EAAF confirmó su identidad, y su madre recibió hoy la información oficial de parte de la jueza, luego de soportar una nueva operación del aparato de la inmundicia policial/judicial/servicios y sus voceros a sueldo el lunes pasado.

Desde el 30/4 Cristina Castro busca a su hijo Facundo, señalando claramente la responsabilidad de la policía bonaerense en su desaparición forzada, la responsabilidad del Fiscal Ulpiano Martínez, de la jueza María G. Marrón y del ministro Berni en el entorpecimiento de la investigación y en el amparo e impunidad del accionar policial. Y en cada acción de la Justicia y del poder político, confirma lo que venimos denunciando en las calles: FUE LA POLICÍA.

La muerte de Facundo es responsabilidad policial, pero hay que ser muy claros en esto: el accionar policial es el resultado de la implementación en todo el territorio de una política estatal reaccionaria de control de la circulación de las personas, la cuarentena. La decisión del gobierno del Frente de Todos de hacer frente a la pandemia, imponiendo el control estatal de la circulación de la población mediante el despliegue de sus fuerzas represivas y de seguridad en rutas, calles y barriadas, tuvo como resultado más de 100 muertes por gatillo fácil y en custodia de fuerzas de seguridad (muerte en comisaría), incluyendo desaparición forzada seguida de muerte como en el caso de Facundo, y antes de Luis Espinosa en Tucumán.

Esto es central porque, para contener la crisis política que implica la responsabilidad estatal en la desaparición y muerte de Facundo, desde la coalición de gobierno barajan desde una purga en la conducción de la bonaerense, que puede incluir la salida de Berni para descomprimir la bronca, hasta un proyecto de reforma policial. Para eso Alberto ya tienen en marcha una inyección millonaria de recursos para fortalecer el aparato policial, que necesitan apuntalar para afrontar la crisis social en el conurbano y en las provincias frente a la aceleración de la pauperización y las tensiones a que da lugar el descalabro económico y sanitario.

La línea de fortalecer y preservar el aparato burocrático militar es una tendencia internacional de la burguesía, para afrontar los agudos procesos de masas más abiertos, o más en ciernes, que amenazan su dominio. En oposición, el planteo de DISOLUCIÓN DE LA POLICÍA que discuten los sindicatos y el movimiento Black Lives Matter en EEUU, y la exigencia de expulsión de los sindicatos policiales de las centrales obreras, son discusiones programáticas centrales del proletariado a nivel internacional, que deben orientar la discusión de la vanguardia respecto a cómo derrotar los planes de los gobiernos burgueses de preservar sus sistemas, de patear la crisis para adelante, y de avanzar con sus planes de reformas antiobreras. La consigna “Fuera Berni” es errada, porque centra el accionar político de las organizaciones políticas, sindicales y sociales en un cambio de fusible político, que en lo inmediato sólo serviría para descomprimir, preservando incluso a la coalición gobernante.

Los revolucionarios tenemos la responsabilidad de llevar al interior de las organizaciones obreras y sociales nucleadas en la CTA, la tarea de expulsar los sindicatos policiales de la central. Tenemos la responsabilidad de batallar por conquistar verdad y justicia para Facundo con nuestros métodos, imponiendo con un paro general, la creación de una comisión investigadora independiente.

El gobierno del Frente de Todos no puede garantizar independencia de poderes, imparcialidad, ni ninguna otra abstracción burguesa en su promesa de castigo a los responsables de la muerte de Facundo. No será el peronismo que ayer forjó la Triple A, que tiene una larga lista de desaparecidos en democracia bajo su gobierno y responsabilidad, que abrazó genocidas como Milani, y que hoy unta con miles de millones a una policía que suma un centenar de pibes asesinados por gatillo fácil, quien pueda garantizar verdad y justicia para nuestros muertos, como tampoco lo hizo el alfonsinismo de las leyes de impunidad a genocidas. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos.

No permitamos que el gobierno use el caso de Facundo para justificar cínicamente una reforma de su policía y su justicia de clase. Ni un pibe más muerto por la policía, nunca más desaparecidos a manos de las fuerzas de seguridad. Lograr verdad y justicia para Facundo y el castigo a los responsables, es una tarea que sólo puede resolverse desde la independencia de clase, con los métodos de la clase obrera: PARO GENERAL YA. Extendamos internacionalmente la bandera de lucha que ya levantan en las calles, las organizaciones obreras y la juventud negra norteamericana: ¡DISOLUCIÓN DE LA POLICÍA y de todas las fuerzas represivas del estado!

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