El retroceso de Trump, luego de amenazar con destruir una civilización entera en la guerra contra Irán, ha puesto en evidencia una vez más la debilidad del decadente imperialismo. También quedó manifiesta la desesperación de Israel, que atacó el Líbano después de haberse acordado la tregua, dado que el cese al fuego perjudicaba sus intenciones de hacerse con parte de ese país.
El imperialismo norteamericano, la actual dirección de esta fase del capitalismo imperialista, intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable. Este retroceso, aunque coyuntural, no es un problema menor, ya que lo debilita frente a las otras potencias y a nivel interno le ha generado una crisis política que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno.
Pero ni siquiera ese poderío militar ha podido doblegar a Irán, que respondió con algunos ataques para desestabilizar a los aliados de EE. UU. en la región, centralmente a los países del golfo pero también a Israel, mostrando las debilidades de su supuestamente inexpugnable sistema de defensa antimisiles. Sin dudas, lo que más daño le generó al imperialismo y a la economía mundial en su conjunto fue el cierre del estrecho de Ormuz, provocando un aumento del precio del petróleo y una aceleración de la inflación a nivel mundial.
Este elemento muestra la podredumbre de la clase capitalista, que en su afán de sostener este sistema y sus Estados o semi Estados está dispuesta a llevarnos a la guerra y a mayores penurias, para defender sus intereses de clase. Nos pronunciamos por el triunfo de Irán en esta guerra, pero no defendemos el régimen brutal teocrático que fue impuesto por los ayatolas luego de la derrota del proletariado en la revolución iraní. El gobierno venía siendo puesto en jaque por las masas con las enormes movilizaciones de los últimos meses, resistiendo a la salvaje represión y persecuciones. Trump y Netanyahu quisieron arrancarles la lucha a las masas y utilizarlas como base de maniobra para una ruptura del régimen en base a sus intereses. El fracaso de esta intentona muestra la potencialidad del proletariado iraní y pone en primer plano sus tareas. Sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de esa lucha antimperialista, que eche al gobierno de los ayatolas. Es necesario que el proletariado petrolero tome el control del estrecho de Ormuz y abra una situación revolucionaria en la región, que prepare a una vanguardia obrera que levante la bandera de la destrucción del enclave de Israel y de los gobiernos que apoyan a EE. UU. hacia una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente y el Magreb.
Esta tarea es imposible de realizar si no se desarrolla una solidaridad activa internacional para enfrentar al imperialismo y sus aliados. El proletariado norteamericano que viene enfrentando al gobierno de Trump y a su brazo paramilitar ICE, tiene que dar un paso más frenando la maquinaria bélica. Los trabajadores de la UE tienen que expulsar a EE. UU. de las bases militares que tienen en la región, enfrentar a sus gobiernos que fueron parte del genocidio en Gaza y que algunos hoy están dando un apoyo parcial a las políticas de Trump en Irán. La clase obrera de los ex Estados obreros debe actuar en la guerra Rusia-Ucrania planteando la perspectiva de una guerra revolucionaria que derrote a Zelensky y la OTAN y a Putin para frenar el proceso de asimilación catastrófica que se está desarrollando en la restauración capitalista. La clase obrera china tiene el papel central de enfrentar al gobierno del PCCH que es garante del acuerdo de tregua mediante la mediación de Paquistán y que viene de ser garante del genocidio en Gaza con la política de coexistencia pacífica con el imperialismo norteamericano. Los intereses de la burocracia contrarrevolucionaria China no son los intereses de los trabajadores. En su supervivencia de sostener un rol de clase, la burocracia china busca la restauración capitalista y su inserción en el sistema capitalista de forma diplomática, una utopía reaccionaria, imposible de que suceda de forma pacífica.
En Latinoamérica, es de vital importancia derrotar al imperialismo en Venezuela, tirando abajo el gobierno títere de Delcy Rodríguez, impidiendo el ataque a Cuba y rompiendo el bloqueo yanqui. En la Argentina tenemos que derrotar a Milei, aliado al imperialismo de EE. UU. en la región.
En este escenario mundial los revolucionarios tenemos que reagrupar nuestras fuerzas y organizarnos detrás de un programa transicional que impulse una lucha antimperialista y la combine con las tareas socialistas para enfrentar al capitalismo a escala mundial y derrotarlo.
Ante la magnitud de la crisis, la aceleración de las políticas guerreristas y las consecuencias para nuestra clase se torna urgente el llamado a una Conferencia Internacional con las corrientes que aún levantan la dictadura del proletariado. Hacemos este llamado desde la necesidad de avanzar en abrir un debate al interior de las corrientes trotskistas, para reagrupar a la vanguardia detrás de un programa revolucionario y poder intervenir en la situación internacional como dirección revolucionaria que aspira a que emerja una nueva generación que retome las tareas históricas de construir el partido mundial de la revolución, que en esta época es la reconstrucción de la IV Internacional.
La gestión provincial al servicio de los planes de expoliación minera, bate récords de detenciones a manifestantes en defensa del agua, más de 40.
La movilización en contra de la reforma a la ley de glaciares terminó en Mendoza, una vez más, con una brutal represión y la detención de 8 personas. Tres compañeras fueron llevadas a la comisaría 7ma de Godoy Cruz, entre ellas una docente jubilada que fue una activa delegada escolar. Y cinco compañeros están detenidos en el Polo Judicial de Ciudad. Movilicemos a los lugares de detención por la libertad inmediata de las y los compañeros!!!
La decisión de Cornejo de gobernar en representación directa del capital minero, va mostrando resultados: récord de presos políticos, récord de aumento de la pobreza y la indigencia, récord de los salarios más bajos del país, récord de pérdida de puestos de trabajo, récord de retroceso en todas las ramas de la economía y de caída en la actividad económica.
Sin embargo, no puede mostrar el control de la calle que vendió en los foros de empresarios. La represión y persecución a los que se movilizan en defensa del agua, soportando brutalidad policial, abusos y arbitrariedad judicial, no ha sacado la protesta de las calles. El malestar está instalado en la provincia, en los lugares de trabajo, en las barriadas donde se vive cada vez peor, en escuelas y universidades. El impacto de la guerra, para cuya maquinarias estarán destinados los minerales que quieren extraer, ya golpea de lleno en el costo de vida.
Hay que sacudir los sillones de la burocracia sindical, garante de una paz social insoportable, pactada en paritarias a la baja. NO NOS ALCANZA Y NO SE AGUANTA MÁS. En cada lugar de trabajo y estudio instalemos el debate: impongamos a la burocracia la convocatoria urgente a asambleas y plenarios. Por la reapertura de paritarias. Por recomposición salarial. En repudio a la represión y contra el plan de expoliación imperialista.
Desde la Corriente Obrera Revolucionaria nos solidarizamos con los trabajadores de Ate San Luis por la represión sufrida a manos de la fuerzas de choque de la Policía provincial.
Claramente la orden del Gobierno de Poggi fue acallar los reclamos de mejora salarial y de condiciones de trabajo que vienen llevando adelante los trabajadores de Ate y de otros gremios presentes como Apts y Utep.
La represión fue para no dejar pasar a Ate hasta las puertas de la Legislatura provincial a manifestar los reclamos laborales. Porque es el Gremio que por el momento en San Luis más expresa la intención de lucha de los estatales.
Quienes estuvimos allí presentes para apoyar a los compañeros y resistir la represión vimos claramente que tiene preparado el Gobierno de Poggi para los trabajadores que reclaman sus justas reivindicaciones.
No es algo nuevo en Poggi, vimos en el 2015 como su Gobierno, mando las fuerzas de represión contra los trabajadores de Tubhier, lucha de la también formamos parte, que reclamaban contra los despidos y para poder organizarse sindicalmente.
La fuerte resistencia ejercida ayer Miércoles por las compañeras y compañeros de Ate y quienes los apoyamos logró que no les quedara otra opción a las fuerzas policiales que dejarnos pasar hasta las puertas de la Legislatura. No pudieron hacernos dar ni un paso atrás!
Basta de persecución y Represión a los que luchan!
Pase a planta permanente de los trabajadores precarizados del estado provincial!
Aumento de salario básico para llegar a la Canasta básica de $1.970.0000 medida por los trabajadores de Ate-Indec!
Congreso de delegados de base provincial para votar un plan de lucha contra el ajuste!
COR Regional San Luis
El pasado miércoles 18 de marzo, los docentes de Córdoba nos manifestamos en una contundente marcha a casa de gobierno para rechazar de forma generalizada la propuesta miserable del gobernador Llaryora y su ladero Cristalli. Fue la primera jornada de un paro de 48 hs con un acatamiento superior al 90% en toda la provincia.
Los docentes de varios departamentos: Ischilín, Punilla, San Justo, Marcos Juárez, Unión, Colón, etc nos congregamos en capital y con una marcha de once cuadras nos atrevimos en una acción decidida a desafiar al gobierno junto a trabajadores estatales de los hospitales provinciales y a los médicos residentes hartos de guardias eternas y salarios de indigencia. También fuimos acompañados por los jubilados, activistas judiciales y una delegación de gremio estatales como ATE y UTS.
En este proceso de lucha, es el activismo movilizado el que marca el pulso del enfrentamiento al plan de hambre que Llaryora pretende imponer a todos los trabajadores estatales. La burocracia Celeste de Cristalli y cía no pudo desactivar el paro, pese a los llamados de último momento del ejecutivo provincial. Se empiezan a desgastar los mecanismos de una mediación que está muy desprestigiada, sumado a un peronismo muy golpeado; la organización de las bases en las escuelas y los lugares de trabajo así lo demuestran.
Luego del paro de 48 hrs y la masiva movilización del miércoles, es momento de no bajar la guardia esperando pasivamente una nueva propuesta del gobierno. Cristalli y cía se arrogan el poder de definir por nuestros salarios y condiciones laborales con delegados paritarios que no pisan una escuela hace décadas, mientras los que ponemos el cuerpo en la lucha somos nosotros.
Es inadmisible que sigamos atados a las trampas estatutarias como la Asamblea provincial de delegados departamentales que no responde a la voluntad de la base. Tenemos que barrer con este organismo burocrático. Ante la próxima convocatoria a consulta, marchemos a la UEPC provincial con nuestros delegados escolares a la cabeza y con los mandatos de cada escuela, para que hacer respetar la voluntad de la docencia. La UEPC Capital, junto a los delegados combativos del resto de los departamentos, está llamada a convocar a un Plenario Provincial de toda la docencia con delegados mandatados por asambleas de base por escuela, instituto y facultad, para discutir los métodos de lucha y los objetivos de la misma. Debemos votar a nuestros representantes para la mesa paritaria mandatando a nuestros delegados paritarios, revocando a los de la burocracia sindical.
A su vez, debemos conquistar delegados de base combativos en cada escuela de la provincia. Impulsemos la afiliación masiva con perspectivas de fortalecer nuestra herramienta de lucha.
Unifiquemos la lucha con el conjunto de los estatales, por un plenario de delegados de educación, salud y el resto de las reparticiones; por una paritaria estatal única que logre imponer representantes mandatados por quienes protagonizamos la lucha, para que lleven nuestro reclamo a las instancias de negociación con la patronal, logrando imponer todas nuestras demandas.
La lucha docente se extiende a lo largo y ancho del país en provincias como San Juan, Catamarca, Jujuy, Corrientes, Tucumán, Santa Fe y una enorme movilización en Buenos Aires en repudio ante el asesinato de Cristian, el docente que conducía un auto de aplicación, a manos de un policía en un intento de robarle el coche. Lamentablemente la mayoría de los docentes debemos contar con más de un empleo para llegar a fin de mes. Todo este proceso de lucha ya es un enfrentamiento a la restricción al derecho de huelga que impuso el gobierno con la reforma laboral. Al contrario de lo que esperaba Milei y los gobernadores, no les está sirviendo para cerrar el conflicto, y hay una tendencia al estallido de conflictos provinciales.
La lucha docente pone en aprietos a las burocracias locales cómplices y a los gobernadores aliados a la política de ajuste de Milei y el imperialismo norteamericano. Debemos enfrentar la traición de la Celeste en CTERA, que deja las luchas provinciales aisladas, imponiendo un congreso de delegados nacional de toda la docencia. Ya estamos desafiando la reforma laboral, cómo no vamos a enfrentar los estatutos burocráticos que nos atan de manos para salir a la lucha. Como primer paso, la UEPC Capital puede convocar, desde el lugar que se ha ganado en la lucha cordobesa, a un plenario nacional de delegados de la oposición para organizar el enfrentamiento a la burocracia sindical y discutir el programa y los métodos para llevar la lucha a la victoria.
A su vez, del 16 al 20 de marzo los docentes de las universidades nacionales llevan adelante una semana de paro en medio de la pelea por el desfinanciamiento universitario del gobierno nacional.
Impongamos un paro educativo nacional para torcer el brazo a Milei y los gobernadores. Por el triunfo de las luchas de los docentes provinciales y universitarios.
• Por un salario básico que equipare a la canasta básica.
• Por la reincorporación de todos los despedidos.
• Contra de la esencialidad educativa y la reforma laboral.
A 50 años del 24 de Marzo de 1976, el imperialismo, que fuera el gran impulsor y organizador del golpe genocida, nos quiere llevar a una guerra que no es nuestra, previamente perpetrando el genocidio en Gaza y hoy masacrando al pueblo iraní de la mano del enclave sionista de Israel. El gobierno títere de Milei y sus cómplices, a la par que reivindica el golpe cívico militar, pretende someter a los trabajadores a la bota yanqui.
Mucho tiempo e infinidad de acontecimientos han pasado desde aquella primera ronda de las madres en la plaza. Movilizaciones, leyes de impunidad, indultos, reivindicaciones y cooptación de los principales organismos de DDHH han sido los componentes de un largo camino en la lucha contra los genocidas, en la búsqueda de una justicia que no termina de llegar. Lo que no pudieron desactivar mediante la persecución y el ninguneo, los capitalistas lo lograron abriendo la billetera. Los 12 años de kirchnerismo sirvieron para domesticar a los movimientos democráticos mediante homenajes, cargos en el estado, subvenciones y romantización de una “juventud maravillosa” cuyas ideas fueron edulcoradas para hacerlas inofensivas. El PJ, el gran entregador de la militancia y el activismo de los 70s, lavó su cara bajo el silencio cómplice de muchos sobrevivientes, que pasaron de ser parias políticos a protagonistas de una liturgia llena de engaños. Como todo lo que toca el estado lo descompone, las denuncias de corrupción y clientelismo no sólo han minado el prestigio de los principales organismos de DDHH, sino que los han vuelto pasivos y impotentes ante la ola de negacionismo que ha inundado el escenario político con el gobierno de Milei. Abuelas, los restos de Madres e HIJOS sólo se han limitando a indignarse y pronunciar reclamos vergonzosos a la población por no haber votado a Massa en las últimas elecciones.
Esta tragedia no hubiera sido posible sin las organizaciones reformistas como la CTA, el Frepaso y otras yerbas, que hacia el final del menemismo utilizaron a Madres, HIJOS y organismos menores como base electoral para la Alianza, allanando el camino para la cooptación estatal.
Los juicios a los genocidas fueron convertidos en un gran circo donde los cómplices civiles, del poder judicial y los empresarios salieron indemnes. Las prisiones domiciliarias permitieron a los torturadores hacer sus vidas normalmente, burlándose en la cara de sus víctimas, amparados en esta democracia para ricos. Hoy la burguesía vuelve a sentar una provocación imponiendo nuevos regímenes domiciliarios para genocidas, dejando en evidencia que todas las leyes, todas las proclamas en nombre de la democracia no son sino meros engaños para distraernos.
Sin embargo, y a pesar de todas las derrotas, hay algo que no deja dormir tranquilos a los capitalistas: no pudieron borrar de la historia las hazañas de nuestra clase. Los burgueses utilizaron todos los dispositivos a su alcance: represión, muerte, cooptación, mentiras, engaños y sin embargo el peligro resurge en cada lucha obrera, en cada instancia de organización, simplemente porque no se puede matar la lucha de clases.
El gobierno mileísta, como pocos, ha dejado al descubierto el odio visceral que los capitalistas sienten hacia la clase obrera y sus organizaciones. La represión, la reforma laboral, sus leyes y sus medidas destilan miedo y resentimiento contra nuestra clase. Sin embargo, ese odio no es correspondido aún gracias a la acción de la burocracia sindical y el peronismo, que nos dicen que hay una burguesía nacional buena a la cual defender, y que el estado burgués puede arbitrar en los conflictos de clase. Los revolucionarios, que no nos dejamos engañar por estos mecanismos, tenemos la tarea de enfrentar a los mentirosos, para despertar el verdadero odio de clase, motor de la venganza histórica de la clase obrera.
El docente Cristian Pereyra fue asesinado el 16 de marzo mientras trabajaba en su segundo trabajo como chofer de aplicación para llegar a fin de mes. Trabajaba en escuelas técnicas de la Matanza, inserta en un sistema de educación pública en ruinas, con salarios de hambre. El asesino, un policía bonaerense que le disparó con el arma reglamentaria para robarle el auto. El gobierno de Kicillof es responsable.
Este suceso trágico no es un hecho aislado, sino una muestra de la catástrofe social que nos están imponiendo Milei, socio del imperialismo de Trump, las patronales, con la venia del todo el arco político opositor, en especial el PJ, y la complicidad de la burocracia sindical. Todos ellos son responsables de la situación de hambre en la que están los docentes y la gran mayoría de los trabajadores.
Nos solidarizamos con sus familiares y compañeros. La muerte de Cristian tiene que ser investigada y esclarecida por una comisión independiente encabezada por compañeros delegados de su escuela. Los docentes debemos organizarnos para enfrentar el ajuste y poner fin a esta crisis planteando una salida obrera. Para empezar, debemos recuperar nuestras organizaciones para la lucha, echando a los agentes del Estado y las patronales que están en su conducción. El 17 de marzo se logró imponer un paro y movilización en SUTEBA de Matanza, tenemos que seguir la lucha hasta imponer un paro nacional educativo a CTERA, por justicia para Cristian Pereyra y por el triunfo de las luchas docentes que se están dando en todo el país, como Catamarca, San Juan, Santa Fe, Córdoba y Jujuy entre otras. ¡Salario igual a la canasta familiar con un cargo, basta de pluriempleo! ¡No a la reforma laboral!
La situación del sistema financiero semicolonial de Argentina no es ajena a la crisis económica que se ha venido acelerando en los últimos meses, no sólo por efectos de problemas “endógenos”, sino por el desarrollo de una crisis de la economía mundial atravesada por conflictos bélicos que amenazan con generalizarse. El plan de Milei de atar el destino de la economía argentina a los dictados del gobierno estadounidense y un puñado de empresarios imperialistas está haciendo estragos en la economía argentina.
Desde la city porteña, los funcionarios y “brokers” intentan ser optimistas de cara al 2026, ya que ven que la supuesta baja del riesgo país y de las tasas deberían impulsar la expansión del crédito. El primer trimestre del año no ha cumplido las expectativas de repunte, sacudido por la volatilidad generada por la guerra, el desplome de Wall Street tras el aumento del petróleo y una serie de variables inciertas que hacen que se retaceen las promesas de inversiones en nuestro país. A esto se suman los desastres del gobierno y un aumento de la inflación.
Despidos, familias sin ingresos y trabajadores endeudados
Entre las medidas del plan “motosierra” de Milei, prometido en 2023, para reducir el gasto público y frenar la inflación se encontraron una serie de políticas monetarias: reducción del dinero circulante, levantar las restricciones cambiarias y eliminar las regulaciones para operar en el sistema financiero. La fórmula mágica de “secar la plaza de pesos” redujo drásticamente el acceso al crédito tanto minorista como productivo. El fin del llamado “cepo” para reemplazarlo por las “bandas de flotación del dólar” resultó no ser un equilibrio espontáneo del mercado y a fines de 2025 Caputo no sólo se vio obligado a intervenir, sino que debió apelar a un segundo rescate (después del solicitado al FMI), ahora de Trump, para evitar una crisis mayor, demostrando la fragilidad del sistema financiero semicolonial. La apertura de las importaciones no surtió un efecto equilibrador de los precios, sino que profundizó la recesión y llevó a cientos de empresas a la quiebra. Los cierres de establecimientos, cuyo caso más emblemático es el de Fate, no han cesado desde el año pasado. Miles de familias se han quedado sin ingresos. Además, el derrumbe de los salarios promedio, por debajo de la canasta básica, han hundido el consumo de la clase obrera a niveles históricos. Un dato alarmante es el nivel de morosidad en el crédito de las familias, que en enero de este año alcanzó su máximo histórico de 10,3%.
La banca nunca pierde
En este escenario, los bancos están reclamando que sus balances están “en rojo” debido a la contracción del mercado y otras hierbas. En 2024 los bancos acusaron un boom en la bolsa, con el Galicia a la cabeza, y empezaron a transformar el negocio pasando de las LELIQS –es decir, las ganancias que les garantizaba el Estado- a competir por ganar carteras de créditos y clientes privados. Así, apuntaron a la intermediación financiera lanzando los fondos comunes de inversión o los CEDEARS. Sin embargo, en 2025 vieron un margen de ganancia mucho más ajustado, con menos liquidez, más mora y más competencia con las fintech. A mediados del año pasado el BCRA endureció los encajes, lo que limitó más el margen de oferta de dinero. Los ADRS (recibos de depósitos estadounidenses) de los bancos argentinos en Wall Street acumularon pérdidas de hasta 23%, con Supervielle a la cabeza.
Pero lo que los banqueros llaman “balances en rojo” significa que han ganado menos, no que han perdido. Si crece la mora, se toman medidas para resguardarse del “riesgo”; si el mercado trae amenazas, se recurre a intervenciones del Estado. Esta es la excusa que usan para ponerse a tono con la ola generalizada de despidos. En los últimos meses se han profundizado los recortes y despidos (abiertos o encubiertos como “retiros voluntarios”) que se vienen aplicando desde la época de la pandemia. Desde 2020, mientras la burocracia sindical cerró los sindicatos y nos dijo que no se podía hacer nada, las patronales experimentaron con todo tipo de iniciativas para avasallar conquistas laborales, ensayar esquemas de “trabajo flexible” como los bancos de horas e imponer ritmos de trabajo más acelerados sobre una plantilla reducida de empleados en blanco y otro tanto tercerizados por fuera de convenio. La supuesta “reconversión tecnológica” no redundó en costos tanto menores, ya que los bancos se ven cada vez más obligados a invertir en productos informáticos “enlatados” como los de prevención de fraudes. Por eso nunca debemos olvidar cuál es la principal máxima de los capitalistas: la variable de ajuste son los trabajadores.
La burocracia sindical es cómplice
Por años el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo (en el cargo desde 2009 y reelecto nuevamente en 2025), posó de ala combativa de la CGT, juntándose con Pablo Moyano e impulsando la Corriente Federal de Trabajadores. Con la implosión del peronismo y el consecuente recrudecimiento de las peleas internas, este radical devenido kirchnerista parece que decidió bajar el perfil. Como diputado de Unión por la Patria posa de opositor, mientras en su rol como sindicalista apuesta a desmovilizar al gremio y llevar todos los reclamos de los trabajadores a las peleas parlamentarias. Ya ni amaga a discutir paritarias y pretende que los bancarios nos conformemos con un aumento salarial en base a una estimación falsa por parte de un INDEC manipulado. Descansa en el congelamiento salarial del resto de los trabajadores para disciplinar cualquier aspiración a un aumento acorde al encarecimiento del nivel de vida real. Es muy claro que juega como agente de la burguesía en las filas obreras, atando al sindicato al Estado y sus instituciones.
La frustración de la base ante un sindicato que no organiza ni discute las decisiones que afectan directamente a las condiciones de trabajo se termina traduciendo en una enorme desconfianza hacia la organización sindical. Esto ha quedado claro en la imposición por parte de las patronales de negociaciones individuales para acordar los mentados “retiros voluntarios”, en condiciones totalmente desventajosas, en las que la burocracia no interviene y finge demencia. Sólo atinaron a impulsar una tibia negociación con el Banco Santander, pasado ya el primer tramo de recorte y cierre masivo de sucursales. Pero la sangría de puestos de trabajo continúa. La aprobación en el Congreso de la reforma laboral -aunque aún está por verse si logran implementarla- ha envalentonado a los empleadores para amenazar a los empleados que no quieran aceptar la invitación a renunciar a su trabajo con el argumento de que si no “agarran” ahora (con algún dinero más de indemnización), luego se los podrá desvincular en las condiciones de despido que prevé la nueva legislación, o sea, peores. Esto es un chantaje que la burocracia deja pasar porque es cómplice.
Recuperemos el sindicato para la lucha
La conducción de La Bancaria, alineada junto a Palazzo con un PJ en crisis, son cómplices del brutal ajuste que estamos viviendo. Quienes defendemos los intereses de la clase obrera, debemos enfrentar el intento de las patronales y la burocracia de desmoralizarnos y desorganizarnos. Tenemos que retomar la iniciativa y hacer valer la fuerza de nuestra clase. Para esto hay que recuperar nuestro gremio, con total independencia del Estado burgués.
Pongamos en pie una Oposición Revolucionaria en el sindicato para pelear por esta perspectiva. Empecemos por agrupar a la vanguardia bancaria para levantar la necesidad de un inmediato plan de lucha contra los despidos, por el pase a planta de los tercerizados, por el encuadre de los trabajadores de las Fintech y empresas afines a los servicios financieros dentro del convenio bancario, contra la reforma laboral y por la reapertura inmediata de la paritaria. Realicemos asambleas en todos los lugares de trabajo y elijamos delegados, con mandato, para comenzar a organizarnos. Convoquemos a un Congreso de delegados de base del sindicato para profundizar este debate y desarrollar las medidas necesarias.
Por un programa de transición
La recuperación de los sindicatos debe ser un paso para que nuestra clase comience a ser consciente de su fuerza y se prepare para dirigir la futura sociedad socialista, sobre la ruina de la sociedad capitalista y sus instituciones.
Los empresarios utilizan la excusa de que están quebrados para cerrar establecimientos y despedir trabajadores amparados en el secreto comercial. Debemos romper ese secreto, los bancos deben ser sometidos a observación por parte de la clase obrera mediante la apertura de los libros contables. Esto nos permitirá revelar el derroche espantoso de trabajo humano que resulta de la anarquía del capitalismo y de la exclusiva persecución de la ganancia. Para crear un sistema único de inversión y de crédito, según un plan racional que corresponda a los intereses de toda la nación es necesario unificar todos los bancos en una institución nacional única. Sólo la expropiación de los bancos privados y la concentración de todo el sistema de crédito en manos de un Estado obrero pondrá en las manos de éste los medios necesarios, reales, es decir materiales, y no solamente ficticios y burocráticos, para la planificación económica. Hay que preparar una salida revolucionaria, bajo la dirección de un partido revolucionario de la clase obrera, que expropie a los capitalistas, destruya al Estado burgués y siente las bases para una economía basada en la planificación.
El imperialismo norteamericano, con Trump a la cabeza, profundiza su curso hacia una nueva guerra generalizada. Los recientes ataques del enclave imperialista israelí a blancos iraníes -entre ellos una escuela primaria- han puesto al mundo en alerta. Las consecuencias inmediatas en la economía se vieron reflejadas en la caída de las bolsas y el aumento del precio de la energía. Toda esta ofensiva tiene como uno de sus principales objetivos la asimilación de los ex Estados obreros a un sistema capitalista en franca decadencia. Está claro que Trump apuesta a humillar a Cuba, para generar una implosión del régimen y luego ir por la conquista capitalista total de la isla.
Claramente, ya se están desarrollando tendencias capitalistas en el tortuoso proceso de asimilación, que se aceleró desde la caída de la URSS. Pero, a diferencia de China, Cuba no tiene la capacidad productiva para postularse como otra cosa que una semicolonia del imperialismo yanki, si es que el capitalismo termina de conquistarla. Tras la humillante captura de Maduro y la ignominiosa negociación de su vicepresidente, Delcy Rodríguez -lo cual demuestra el rol histórico del nacionalismo burgués negociando mejores condiciones para el capital norteamericano-, la hipótesis más probable es que Trump asedie al gobierno de Díaz Canel hasta que sea él mismo el que negocie. De no darse esta variante, que sea algún otro sector de la burocracia contrarrevolucionaria. Y la otra alternativa es la amenaza del uso de la fuerza militar norteamericana para invadir Cuba.
Desde el 11J de 2021 no hay vuelta atrás en la fractura de sectores de trabajadores y la juventud con el régimen de gobierno. Es que la burocracia ya no puede garantizar lo más básico para la sociedad cubana, entonces, sólo puede ofrecer represión. Las alusiones a la revolución son un saludo a la bandera vaciado de contenido.
Este 9 de marzo comenzó una protesta estudiantil en la Universidad de la Habana que cataliza ese descontento, especialmente de la juventud, con la situación de inanición de la economía cubana, signada por la falta de suministro eléctrico, de acceso a internet y telecomunicaciones y, cada vez más, de insumos básicos para la salud y la supervivencia cotidiana.
La propaganda imperialista en contra del “comunismo”, que habría llevado a la población a esta grave situación, se intensifica. Sin duda, las políticas de la burocracia han sido de gran ayuda para que esta propaganda se vuelva cada vez más aceptada en un sector de la población tanto dentro como fuera de la isla. Sin embargo, está claro que las penurias económicas de Cuba se deben a las políticas de ese imperialismo, que, a fuerza de bloqueos, ha ahogado al país para asestar una derrota ideológica a todo aquel que ose cuestionar la sacrosanta propiedad privada de los medios de producción y ponga a la clase obrera en un lugar dirigente de la economía. Lamentablemente para ellos, la crisis imperialista es tan profunda que la propaganda no tiene mucho sustento, menos en medio de esta crisis que nos encamina a una generalización de la guerra. La clase obrera mundial ya tiene la memoria de tiempos pasados y sabemos que la guerra es para disciplinar a la nuestra clase, llevándonos a matarnos en una guerra que no es nuestra.
La juventud cubana, heredera de una de las experiencias revolucionarias más importantes de la posguerra, está llamada a recuperar la lucha revolucionaria y ser parte de esa vanguardia obrera que derroque a la burocracia restauracionista y recupere la dirección de la economía. Pero sabemos que no se pueden realizar las tareas del socialismo en un solo país, indefectiblemente la suerte de la revolución cubana está en manos del proletariado de todo el continente, en particular norteamericano. Ya estamos viendo los importantes enfrentamientos que se han dado al interior de Estados Unidos en contra de Trump y su represión a los trabajadores inmigrantes, eso es un germen a partir del cual se debe desarrollar la conciencia de clase del proletariado. La pelea contra Díaz Canel y el elenco dirigente de la burocracia, hoy los verdaderos agentes del imperialismo en Cuba, es una lucha antiimperialista. Asimismo, en todo el continente estamos llamados a enfrentar a los gobiernos de nuestros países, garantes de las condiciones del imperialismo. Tanto Milei como Lula, tanto Kast como Sheinbaum, todos, más allá que se reclamen pro sionistas o progres, son cómplices y socios del imperialismo. Por eso, sólo podemos confiar en la fuerza de la clase obrera internacional. Si el imperialismo impide el acceso de Cuba a las fuentes de energía, deberá ser el proletariado petrolero de Venezuela, Brasil y Argentina, junto con los trabajadores del transporte y todas las ramas interconectadas, quienes deberán tomar la tarea de garantizar que llegue la energía. La única forma en la que podamos arrebatar el poder a la burguesía y sus agentes en todo el mundo es desarrollando una organización revolucionaria internacional, estableciendo una Federación de Repúblicas Socialistas de América, como forma estatal de la dictadura del proletariado.
En el día Internacional de la mujer trabajadora nos encontramos con un panorama internacional en el que el imperialismo norteamericano y sus aliados nos están llevando a una guerra imperialista, una guerra que no es nuestra.
Este escenario bélico es la expresión de la debacle del sistema capitalista en su fase imperialista y de la tendencia de EE. UU. a intentar recuperar su liderazgo mundial, mediante la fuerza militar, ante el avance de China. Esta política guerrista implica un mayor ataque a los trabajadores de parte de los distintos gobiernos, ya que deben preparar las condiciones en caso de que la guerra se generaliza a nivel mundial. Si no frenamos de forma revolucionaria esta guerra las consecuencias para nuestra clase serán mayores penurias y superexplotación.
Por todo esto, en este día internacional de la mujer trabajadora debemos recuperar lo mejor de la tradición de las luchas obreras en las que las mujeres hemos tenido un gran protagonismo, rompiendo con toda idea policlasista de las direcciones que influencian en el movimiento de mujeres, que llevaron a la estatización de las demandas. Para pelear por la única salida efectiva para lograr nuestras reivindicaciones, eliminar la doble opresión a la que nos somete el sistema capitalista y extirpar los fenómenos de violencia física y sexual contra las mujeres nuestra tarea principal consiste en desarrollar la consciencia de clase de la mujer obrera y su compromiso activo en la lucha de clases.
Tenemos que mocionar imponer un paro general activo para el 9 de marzo contra la guerra imperialista, en honor al día internacional de la mujer trabajadora, por el triunfo de los trabajadores de Fate y contra la reforma laboral.
El único programa capaz de llevar hasta el final la liberación de la opresión contra la mujer y las minorías es el de la revolución socialista. Así como es la única forma de frenar y derrotar esta guerra imperialista. De lo que se trata no es de “fortalecer a los Estados” burgueses, sino de destruirlos en forma revolucionaria. Es necesario recuperar el 8M como un día de lucha, organización y combate de nuestra clase, con la mujer trabajadora en la primera fila, por la liberación de la mujer de toda forma de opresión que inscribirá la clase obrera en la tumba del capitalismo. ¡Paso a la Mujer Trabajadora! ¡Por la revolución socialista mundial!
Después del discurso de Milei en la apertura de las sesiones del Congreso quedó muy claro que el destino de su gobierno está atado al de su amo yanqui. En este escenario está claro cuáles son las tareas de los revolucionarios: preparar las condiciones para derrotar a este gobierno que nos está llevando a ser furgón de cola de una guerra que no es nuestra. Para que no seamos nosotros los que paguemos la crisis de un sistema capitalista que se cae a pedazos debemos destruir al semi Estado burgués.
Esta ofensiva del imperialismo, con su política guerrerista, desnudó aun más la debacle histórica de los nacionalismos burgueses latinoamericanos. Son los Delcy Rodríguez de la vida que se subordinan al imperialismo para no desaparecer del proceso histórico. En Argentina, el peronismo en decadencia no mueve un dedo en contra del imperialismo porque todavía tiene aspiraciones de proponerse como recambio burgués ante el fracaso de Milei, es decir, como nuevo garante de la explotación de los trabajadores y la explotación de recursos. Por eso es central recuperar las tareas antimperialistas y enfrentar no solo a los capitales extranjeros sino también a los capitalistas nacionales, que por miles de vasos comunicantes están aliados a los grandes capitales.
Tenemos que enfrentar al imperialismo y sus aliados como Milei, confiando en nuestras propias fuerzas y desarrollando un programa y métodos de nuestra clase.
Las condiciones para derrotar a este gobierno se siguen desarrollando de forma embrionaria en las luchas en las calles, en los lugares de trabajo, en la ocupación de FATE, en el parazo general contra la reforma laboral, en los paros de los docentes y en tantas peleas que tenemos que unificar en un Congreso de delegados con mandato de base para votar un plan de lucha y sobrepasar a la burocracia sindical, que despertó de la lucha y nos quiere llevar a confiar en la justicia y en un lejano 2027.
Tenemos que mocionar imponer un paro general activo para el 9 de marzo contra la guerra imperialista, en honor al día internacional de la mujer trabajadora, por el triunfo de Fate, contra la reforma laboral.
Al “riesgo Trump” lo enfrentamos derrotando a Milei y uniendo nuestra lucha con las que se están dando en EE. UU. contra las políticas reaccionarias del gobierno trumpista.
Paritaria docente
La última semana de febrero el gobernador Llaryora ofreció a los docentes una pauta salarial miserable indexada al IPC y condicionada a la recaudación provincial. El gobierno intenta discutir salarios a la baja dando por hecho los despidos, el cierre generalizado de cursos, unificaciones y el cierre de las escuelas técnicas; algo que replica la conducción provincial de UEPC, en manos de la burocracia Celeste, una verdadera oficina externa del ministerio de educación.
La reforma educativa 2026 impone la extensión de la jornada de las maestras del nivel primario a 28 hs mientras que elimina la Jornada Extendida (JE), con un saldo de 3240 docentes despedidos. Pretende el gobierno dar a las directoras poder de decisión para definir quienes se quedan y quienes se van, mientras busca una “competencia” entre docentes por la cobertura de esas horas.
Los docentes de JE hicieron una experiencia express con la burocracia de UEPC provincial, la que trató de desmovilizarlos dos veces. La primera fue cuando cerca de 40 compañeros marcharon al sindicato, acompañados por la UEPC capital recuperada, a pedir explicaciones por la baja de los MABs (Movimiento de Altas y Bajas) y a las horas circuló un flyer por redes sociales que indicaba que ya estaban reincorporados todos los docentes de JE; una mentira para confundir, ya que la baja del programa de Jornada Extendida se mantenía firme y sólo apuntaban a solucionar el problema “caso por caso”, dependiendo de la disponibilidad horaria de cada escuela y de las decisiones de cada directora. El segundo intento de desmovilizarlos fue en la Asamblea de delegados departamentales, donde votaron en contra de la presencia de los docentes, negándoles la palabra, y además presentaron una moción que pedía al ministerio la “reincorporación” bajo el mismo criterio de soluciones individuales manteniendo a la mayoría despedidos, sin dejar que se leyera la contramoción de una delegada de capital donde se exigía mantener la carga horaria, los espacios curriculares (¡el gobierno pretende que profesores de educación física den artes, por ejemplo!) y la titularización. Finalmente, la burocracia Celeste levantó la asamblea, que pasó a cuarto intermedio. Al reanudar la asamblea burocrática, la Celeste y sus delegados insistieron en que los docentes despedidos debían retirarse para así continuar analizando la propuesta salarial. Esta extorsión, que implicaba no poner a votación el rechazo a la propuesta y los mandatos de paro de 48 hs de las diferentes departamentales si no se aceptaba la expulsión de los compañeros despedidos, no pudo ser desactivada por las vacilaciones de la conducción de capital, que no defendió hasta el final la posición de principios de los docentes de JE: el primer punto de la negociación debe ser la reincorporación de todos los trabajadores despedidos y su titularización.
La Celeste dio por terminada la asamblea y pasó a cuarto intermedio hasta el martes 3 de marzo. Retomado el cuarto intermedio, quedó demostrado que la burocracia se dispone a aceptar una oferta salarial de hambre exigiendo un aumento por IPC sin mencionar siquiera la reincorporación de los 3240 despedidos de JE, la titularización de cargos, el rechazo a los cierres de las escuelas técnicas y a los cierres y unificaciones de cursos. Para descomprimir, se limitó a llamar al paro y movilización el lunes 9/03 en el marco del día Internacional de la mujer trabajadora y a otras 24 hs de paro el miércoles 11/03 para darle tiempo al gobierno para que haga una nueva oferta salarial y con esa excusa levantar las acciones de lucha.
Los desafíos que tenemos
Luego del paro nacional de CTERA del pasado 2/03 convocado con claras intenciones de descomprimir, el no inicio de clases fue contundente y con una alta adhesión a nivel nacional. En Córdoba, y pesar de la Celeste, que intentó desmoralizar y sofocar cualquier iniciativa de lucha por salario, la adhesión fue de más del 80% en las escuelas con una gran movilización a casa de gobierno. Una muestra del malestar de los docentes por las condiciones de trabajo y el hundimiento salarial producto de la motosierra mileista, que el gobernador Llaryora también aplica a los trabajadores estatales.
Esta burocracia rancia con Cristalli a la cabeza, colabora con Llaryora en el ataque a la docencia a cambio de mostrarse útil en la contención del conflicto. Se arrogan el poder de definir por nuestros salarios y condiciones laborales con delegados paritarios que no pisan una escuela hace décadas, mientras los que ponemos el cuerpo en la lucha somos nosotros.
Es inadmisible que sigamos atados a las trampas estatutarias como la Asamblea provincial de delegados departamentales que no responde a la voluntad de la base. Tenemos que barrer con este organismo burocrático y reemplazarlo por un Plenario Provincial de toda la docencia con delegados mandatados por asambleas de base por escuela, instituto y facultad. La UEPC Capital, junto a los delegados combativos del resto de los departamentos, está llamada a convocar a esta instancia democrática de organización de la docencia, para discutir los métodos de lucha y los objetivos de la misma. Debemos votar a nuestros representantes para la mesa paritaria mandatando a nuestros delegados paritarios.
Tenemos por delante que discutir un programa y un plan de lucha para enfrentar a la burocracia Celeste y al gobierno. Por un paro educativo provincial hasta que retroceda la reforma educativa, por la reincorporación de los 3240 docentes de JE, por la titularización de cargos de JE, ProA y Técnicas, por un salario inicial que equipare a la canasta básica. Basta de sobrecarga laboral. Abajo la esencialidad educativa. Paremos todas las escuelas el lunes 9/03 y preparemos un plenario provincial para organizar la continuidad y el Plan de lucha.
Unifiquemos la lucha con el conjunto de los estatales, por un plenario de delegados de educación, salud y el resto de las reparticiones, por una paritaria estatal única.
Abajo las reformas laboral, previsional y educativa de Llaryora, Milei y las burocracias cómplices. Enfrentemos el plan del FMI, el Banco Mundial y el Consejo Federal de Educación.
El sábado 28/2 invitamos a Frank García Hernández a presentar su libro en nuestro local de CABA. El sociólogo cubano, miembro de la organización Comunistas Cuba, es el principal organizador del Evento Internacional León Trotsky, de cuyas últimas ediciones hemos sido partícipes.
Ante el recrudecimiento de las tendencias guerreristas impulsadas por el imperialismo, especialmente yanki bajo el mando de Trump, es fundamental discutir la suerte de los ex Estados obreros en vías de asimilación, como Cuba y China, para encarar las tareas revolucionarias del proletariado. En medio de amenazas de Estados Unidos con intervenir la isla, discutimos con Frank la importancia de desarrollar una campaña de solidaridad con la clase obrera cubana, sin dar ningún apoyo a la burocracia contrarrevolucionaria hoy liderada por Miguel Díaz Canel.
El libro de Frank ofrece un recorrido por la historia de la Cuba revolucionaria hasta el momento crítico que vive hoy, asediada por la crisis económica, la falta de energía y el desarrollo de tendencias capitalistas. El recorrido comienza exponiendo de forma detallada los debates de estrategia que se presentaron a partir de la revolución del ’59. A su vez, da cuenta del surgimiento de procesos de lucha de clases recientes, que se dieron como respuesta a este proceso de restauración, aunque aun carente de una dirección consciente. En particular, retrata la fractura social que significó el 11 de julio de 2021 con el régimen contrarrevolucionario del PC cubano, consolidado como una burocracia que busca subsistir luego de la caída de la URSS.
Entre las hipótesis del libro se vislumbra la posibilidad de que haya un renacer del trotskismo, como corriente que ofrezca una salida socialista a la debacle de la burocracia. Abre un debate interesante sobre las transiciones, ante las tendencias a la asimilación de los ex Estados obreros al capitalismo, lo cual nos obliga a sofisticar más nuestra teoría, pensando un fenómeno inédito, planteando una salida revolucionaria a la restauración capitalista. Desde la COR queremos apostar al desarrollo de esta hipótesis, ofreciendo nuestro aporte a que se desarrolle esa tendencia en Cuba. En ese sentido encaramos este debate con Frank. Estamos convencidos de que esta discusión se debe plantear con las herramientas teóricas que nos dejó Trotsky, desde la teoría-programa de la Revolución Permanente y su método para comprender la dinámica de la revolución mundial. Sin duda, el trotskismo, como única tendencia que hoy puede ofrecer una perspectiva revolucionaria y socialista, está llamado a cumplir un rol protagónico en el desarrollo de esa organización de la vanguardia revolucionaria internacional, mediante la reconstrucción de la IV Internacional como partido mundial de la revolución socialista. Reiteramos en esta jornada la importancia de organizar una Conferencia Internacional por la reconstrucción de la IV Internacional con todas las corrientes a nivel mundial que reivindican la dictadura del proletariado.
Agradecemos a Frank por su aporte para enriquecer este debate y encarar la lucha antiimperialista y contra la restauración capitalista.
Publicado en TRCI
¡Abajo la agresión imperialista a Irán! Derrotemos al imperialismo
Por una federación socialista de Medio Oriente y el Magreb
El sábado 28/2 por la mañana, EE. UU. en alianza con Israel desplegaron un ataque militar a Irán, en el que lograron asesinar al Ayatola Khamenei y a gran parte de los máximos funcionarios del régimen teocrático iraní. Este ataque se dio en medio de negociaciones con Irán para buscar una mayor sumisión a las políticas imperialistas para la región. Esta incursión militar se inscribe dentro de una política guerrerista del imperialismo, que busca recuperarse ante su crisis de hegemonía y el ascenso de China. Podríamos nombrar la agresión militar a Venezuela y la detención de Maduro, el inminente ataque a Cuba, la continuidad del genocidio en Gaza para demostrar que estamos ante una política militar imperialista que intenta recrear un nuevo equilibrio mundial ante la ruptura del equilibrio inestable de posguerra.
EE. UU. está instando a la población iraní a que tome el control del gobierno, después de que las revueltas recientes fueron derrotadas a sangre y fuego por el gobierno iraní, buscando que esos levantamientos que se produjeron por una crisis social y económica encuentren un aliado en el imperialismo para que no avancen a procesos más agudos de lucha de clases. El gobierno iraní ha formado una Junta provisional, ante el asesinato de Khamenei, en una extrema debilidad y sólo reaccionando a la agresión con ataques parciales a Israel y bases militares de EE. UU. en la región. Nosotros no damos ningún apoyo al gobierno iraní, pero enfrentamos la agresión imperialista, ya que nada bueno puede venir de la mano de EE. UU. y su aliado Israel. Como dice la máxima de Lenin: el imperialismo es reacción en toda línea.
En el trasfondo de este ataque del imperialismo no sólo está la intención de reconfigurar la relación de fuerzas en la región, sino también de seguir con el asedio a China, que es uno de los máximos compradores de petróleo a Irán. Pero en esta política se puede apreciar la debilidad del imperialismo, que debe apelar a su poderío militar ante el nivel de crisis y decadencia en el que se encuentra.
En medio de la ruptura del equilibrio inestable, estamos asistiendo a una decadencia de la fase imperialista, con la descomposición de sus instituciones y sus formas de dominación. Es una tarea central del proletariado mundial, organizarnos para derrotar al imperialismo con los métodos y el programa de nuestra clase. El proletariado estadounidense y europeo, en particular, están llamados a cumplir un rol principal. Incipientes acciones de masas, como las huelgas generales en Italia y las huelgas y bloqueos portuarios del Mediterráneo contra la agresión sionista y su maquinaria de guerra contra el pueblo palestino, marcan el camino. Debemos frenar las masacres a la que está sometiendo a los pueblos en todo el planeta, buscar revertir los procesos de asimilación en los ex Estados obreros y avanzar en desarrollar procesos revolucionarios en todos los países. Como decimos los revolucionarios, el motor de la historia es la lucha de clases y las leyes de la historia siguen siendo más fuertes que las leyes de los aparatos contrarrevolucionarios.
¡Abajo la agresión imperialista a Irán!
Fuera Yanquis de Medio Oriente y América Latina
Destrucción del enclave de Israel
Por una federación de repúblicas socialistas de Medio Oriente y el Magreb