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No al techo del 32%, recuperemos todo lo perdido

Lunes, 08 Marzo 2021 10:50

Se vienen las paritarias...
El secretario general de la UOM, Antonio Caló, presentó hace unos días el pedido para iniciar las negociaciones paritarias de este año. Si bien el acuerdo firmado en diciembre del año pasado está todavía vigente, sabe que los salarios de los metalúrgicos están por el piso, y cada vez peor por el efecto de la inflación. Todos los días anuncian el aumento de algún servicio, de la carne, de la nafta, etc., etc. No da para más. Pero Caló sigue órdenes, y quiere llevar adelante la tarea sucia de fijar la ”referencia” del aumento de 32%, que en realidad es el techo salarial de Alberto Fernández y las empresas para la “nueva normalidad”.
Durante 2020, el año de la pandemia, nos mandaron a trabajar a las fábricas con pobres condiciones de salubridad y nos metieron los protocolos de las patronales y el COE para mantenernos controlados y echarnos la culpa si algún compañero se contagiaba de COVID. Además, nos tuvieron la paritaria congelada la mayor parte del año. Recién en diciembre la conducción de la UOM firmó el acuerdo del 39% en cuotas. Hay que recordar que la inflación 2020 fue del 36%, y hay que sumar por lo menos un 12% de los primeros 3 meses de este año, un 48%, pero además el 39% no tuvo retroactivo, ¡la pérdida fue mucho mayor, y no se compensa con los famosos bonos que fueron largando! Y como si esto fuera poco, metieron una cláusula que dice que si una empresa está en crisis, cosa que nunca podemos comprobar porque tienen sus libros de contabilidad en secreto, puede no pagar el magro aumento. Esta cláusula que firmó el burócrata Caló ha llevado a la UOM a ser tomada como ejemplo, no por los trabajadores, sino por los empresarios que quieren ahora meterla en las negociaciones paritarias de las demás ramas.
En Córdoba, el Sr. Urbano hizo la de siempre: criticar el acuerdo nacional por abajo, sin enfrentarse abiertamente a la UOM nacional, y mandar a los trabajadores y a los delegados a pelear “fábrica por fábrica” a ver si conseguimos algún acuerdo interno que nos permita mantenernos a flote. Esto, cuando no se da el caso de que la empresa declare que está en crisis y ni el acuerdo nacional quiera pagar. En varias fábricas se han dado luchas y movimientos que permitieron obtener ciertas mejoras, aunque las patronales buscan atarlas a la productividad, ya sea con premios de producción o con el presentismo. Pero esto no alcanza, y además ¡somos mucho más fuertes si peleamos todos los metalúrgicos juntos!
Pero hay más. Urbano y la Comisión Directiva (CD) vienen teniendo una práctica muy perjudicial que es llamar a congresos donde solo se convoca a los delegados de la agrupación Eva Perón, mientras se obstaculiza la participación de las demás agrupaciones, como la Vandor y la 7 de Septiembre. Estas agrupaciones han surgido de peleas dentro de la CD, y no tenemos ningún acuerdo con el programa de conciliación de clases que levantan (por ejemplo, exigiendo subsidios o llamando a prohibir las importaciones para el beneficio de las patronales). Pero creemos que las peleas de cúpula de la burocracia no deben impedir la unidad del sindicato: en los congresos de la UOM Córdoba deben participar los delegados de todas las fábricas, llevando el mandato de las bases.

¡Que no negocien a nuestras espaldas!

Ante las próximas paritarias, tenemos una gran tarea. Impulsemos asambleas por sector y generales en cada fábrica, para mandatar a los delegados con una posición clara: hay que recuperar lo perdido durante la pandemia. Esto incluye por supuesto el salario, que debe equipararse a la canasta familiar y tener una cláusula automática de aumento mensual según la inflación. Hay que rechazar cualquier clausula “de crisis” que permita a las empresas gambetear el acuerdo que se consiga. Tenemos que pelear por la reincorporación de los despedidos, el fin de las suspensiones, que se pague al 100% a los compañeros licenciados por ser del grupo de riesgo, y por el pase a planta permanente de los contratados (directos o por agencia). Los protocolos patronales han mostrado que no sirven: debemos votar en asamblea nuestra propia propuesta de medidas de protección ante la 2º ola de la pandemia e imponer a las empresas comisiones y delegados de seguridad e higiene para garantizar su cumplimiento. Además de este mandato, tenemos que tener buenos negociadores, no podemos dejarlo en manos de Caló. ¡Por delegados paritarios elegidos en asamblea!
En las plantas de Techint de provincia de Bs As y de Santa Fe se vienen dando importantes luchas. Hay que conquistar un congreso nacional de delegados con mandato de la UOM, que sustente los reclamos metalúrgicos en un plan de lucha con medidas escalonadas hasta llegar al paro nacional. No podemos permitir que gobierno y patronales intenten imponer una “nueva normalidad” basada en la miseria salarial, despidos, suspensiones y condiciones de trabajo inseguras e insalubres. Para eso, el camino es la lucha.

Tenemos que empezar a organizarnos de cara a las próximas paritarias:

  • Asambleas por sector y generales en cada empresa
  • Por un congreso de delegados con mandato de asamblea de todas las fábricas de la UOM

Metalúrgicos de la COR

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  • Cristalli entrega el sindicato al Estado; ¡hay que expulsar a la Celeste de la UEPC!

    Tras más de dos meses y medio de conflicto docente, con enormes movilizaciones y paros contundentes, el gobierno de Llaryora y su ladero Cristalli debieron recurrir a la militarización de una de las sedes de la UEPC para intentar cerrarlo. La bronca de los trabajadores de la educación se asienta en una situación calamitosa, tanto desde el punto de vista salarial como de las condiciones de trabajo, permeadas por el descalabro económico impuesto por el plan de Milei, los yanquis y el FMI que se expresa en una creciente descomposición del tejido social en toda la provincia. No les alcanzó con cuatro ofertas salariales engañosas, con los aprietes del gobierno escolar, con los descuentos por los días de paro, incluso la conciliación obligatoria no les garantizaba poder imponer un acuerdo a la baja a la docencia. Debieron recurrir a la Policía de Córdoba, dejando al desnudo la estatización de los sindicatos y la crisis pasmosa de la burocracia celeste como mediación.
    Repudiamos enérgicamente la militarización, la represión y la detención del delegado departamental de Capital, Pablo Perón, ocurrida el pasado lunes 20 de abril en las inmediaciones de la Casa del Docente. En ese recinto debía realizarse la asamblea provincial de delegados departamentales que, mandatados por las asambleas escolares, llevaban el contundente rechazo a la cuarta propuesta salarial del gobierno.
    La presencia de la policía dispuesta por el gobierno de Llaryora y avalada por Cristalli, tuvo como objetivo imponer la aprobación de una cuarta propuesta bis, que incluía tres enmiendas (de mayo a octubre, dejar sin efecto el 2% y calcular la actualización por el 100% del IPC, un monto no remunerativo de $30.000 más para jubilados y el no descuento de uno de los días de paro) para permitir la conocida maniobra del cambio de los mandatos de los departamentales celeste aduciendo una “mejora”. Ante la falta de patotas propias, Cristalli y la celeste hicieron ingresar a policías de civil a la sede, mientras un brutal operativo acordonaba la cuadra para evitar que los activistas manifestaran su repudio al fraude de la burocracia. Cristalli ya había entregado la paritaria al estado patrón, ahora pasaba a entregar directamente el sindicato a la policía. Este accionar no sólo constituye un ataque a la organización democrática de la docencia, sino también un intento deliberado de silenciar la voluntad colectiva. Denunciamos estos hechos como parte de una política sistemática de disciplinamiento y rechazamos la presencia de policías infiltrados en la sede gremial.

    Desconozcamos la asamblea militarizada y expulsemos a la Celeste

    La traición de la genuflexa conducción Celeste de UEPC no sorprende a nadie. La docencia de toda la provincia estamos llamados a desconocer y rechazar lo resuelto en esa asamblea provincial viciada, atravesada por prácticas burocráticas y condicionada por la presión del aparato de represión del Estado burgués.
    Frente a este escenario, se vuelve imprescindible reafirmar la organización desde las escuelas, recuperar la iniciativa y exigir una representación que esté a la altura de las circunstancias. Impulsemos asambleas escolares para revocar a los delegados de la celeste y a todos los delegados que avalen la militarización de nuestra organización y su entrega a la patronal. Elegir nuevos delegados que respondan a la voluntad de la base es una tarea urgente. 
    La docencia necesita una conducción que no vacile frente a las presiones, sino que defienda con claridad las decisiones expresadas en los mandatos de las bases. Ahora bien, a nuestro entender, la conducción de la UEPC Capital en lugar de apoyarse en la fuerza de la base docente organizada en las escuelas, viene perdiendo tiempo sin avanzar en una definición clara en relación al problema de los problemas: la independencia de los sindicatos en relación al Estado. Primero, “rechazando” la conciliación obligatoria sólo de palabra, es decir, sin desacatarla y limitándose a exigir a la burocracia celeste que lo haga... cuando fue esa misma burocracia la que negoció la conciliación con Llaryora para evitar su propio derrumbe! Y ahora -con la anunciada traición de la burocracia Celeste- la línea fue “esperar y ver” como eso se traduce en “costo político” para Cristalli. Es decir, en lugar de poner toda la fuerza de la docencia -en unidad con el resto de los estatales como los judiciales que están en pleno plan de lucha o los trabajadores de hospitales que comienzan a calentar motores- para derrotar la imposición de un acuerdo a la baja a través de la represión, apuestan a un desprestigio de la Celeste (innegable) para recuperar el sindicato por la vía de las urnas el año que viene. 
    Frente al intento de disciplinamiento por parte de Llaryora y su ladero Cristalli, debemos ser claros con la docencia en lucha y enfrentar la injerencia del Estado en nuestros sindicatos. Enfrentando la reaccionaria Ley de asociaciones sindicales. Por la independencia de los sindicatos del Estado. Abajo el estatuto burocrático. El primer artículo del nuevo estatuto que debemos imponer para la UEPC debe decir bien grande: expulsión inmediata de todo representante sindical que colabore con las fuerzas represivas.

    Por un plenario provincial de delegados mandatados

    No podemos permitir que todas las enormes luchas que ha dado la docencia en Córdoba terminen traicionadas de la misma forma: en una votación amañada en la burocrática asamblea de delegados departamentales controlada por el aparato Celeste. Insistimos en la necesidad de barrer con ese organismo burocrático y reemplazarlo por un Plenario Provincial de delegados mandatados, una instancia de deliberación y resolución que exprese genuinamente la voluntad de las bases y que esté dispuesta a llevarla hasta sus últimas consecuencias. Algunos sectores de la propia conducción de la UEPC capital, como Construcción, dicen que eso significaría salirse del estatuto: ¡claramente el estatuto es parte de las ataduras del sindicato al Estado y fuente del poder de la burocracia! ¡Votemos en un plenario verdaderamente democrático un nuevo estatuto, cuyo principio sea la independencia del Estado, donde la asamblea sea soberana y rija la voluntad de las escuelas! En el interior provincial, numerosos compañeros y compañeras ven a UEPC Capital como una referencia de lucha y como la posibilidad cierta de desprenderse del lastre que representa la burocracia sindical. La delegación capital debe dejar sus vacilaciones de lado y ponerse a la cabeza de esta pelea, sólo tirando el estatuto celeste al basurero de la historia podremos conquistar el triunfo de la lucha de la docencia.

    Una lucha que va más allá de Córdoba

    Debemos discutir con los docentes de las otras provincias que se encuentran peleando, aislados por la acción de la CTERA. La burocracia celeste es una sola en todo el país y es responsable directa del ataque perpetrado por el gobierno de Milei y los gobernadores a los trabajadores. Como primer paso, la UEPC Capital puede convocar, desde el lugar que se ha ganado en la lucha cordobesa, a un Congreso Nacional de delegados mandatados de toda la oposición docente para organizar el enfrentamiento a la burocracia sindical y discutir el programa y los métodos para llevar la lucha a la victoria. Por un paro educativo nacional para torcerles el brazo a las burocracias locales y a los gobernadores cómplices.

    Paro provincial

    La militarización de los sindicatos para apuntalar a la burocracia sindical podrida es un precedente que como movimiento obrero no debemos dejar pasar, es un adelanto de los métodos que prepara la burguesía y los gobiernos ante el avance de la crisis. Impulsemos asambleas en las fábricas y lugares de trabajo y mocionemos el paro provincial activo e impongamoslo a las CTAs y CGTs como rechazo a este ataque de nuestros enemigos de clase. Es una forma de preparar el paro nacional en el camino a la huelga general para derrotar a Milei y sus aliados como el peronista Llaryora.

    • Repudio absoluto a la militarización de los sindicatos. Impongamos el paro provincial.
    • Desconocer y rechazar lo resuelto en la asamblea provincial del 20/4.
    • Abajo la represión de Llaryora y Cristalli. Desprocesamiento de Nahuel Rodríguez e Ignacio Meneses.
    • Por un salario inicial igual a la canasta básica indexado a la inflación.
    • Revocara los delegados traidores.
    • Fuera Cristalli y la Celeste de la UEPC.
    • Por la independencia de los sindicatos del Estado.
    • Por el triunfo de todas las luchas.
    • Por un paro educativo nacional.
  • ¡Reincorporación ya de los 19 trabajadores de WEG!

    Paro provincial para enfrentar los despidos y la reforma laboral

        El viernes 23 de enero, la empresa multinacional WEG lanzó una nueva tanda de despidos echando a 19 operarios a lo largo del fin de semana. Más tarde, desvinculó a varios jefes y supervisores, mostrando que lo que llaman “reestructuración” va en serio. Los compañeros respondieron con protestas de los despedidos en el portón y un quite de colaboración bajando la producción en la línea.
        No se trata de un hecho aislado: la política de reducción de operaciones, cierres y despidos se da en todo el país, salvo en nichos muy puntuales de la producción que privilegia el gobierno lamebotas de Milei y sus socios imperialistas como la minería, el agro y Vaca Muerta. Pero también se multiplican las acciones obreras de resistencia, como los paros en Lustramax, Neumáticos Ruíz y Acindar, la lucha de los estatales con el Garrahan a la cabeza, las ocupaciones que vimos el año pasado en PR3. El ataque patronal contra el salario, los puestos y las condiciones de trabajo se da en medio del intento de las empresas y el gobierno de imponer una reforma laboral que modifique las relaciones capital-trabajo a favor de ellos. Buscan desmantelar la organización sindical en las fábricas, prohibir las asambleas y bloqueos, acabar con la negociación colectiva, flexibilizar los turnos y todas las condiciones de trabajo, rebajar aún más los salarios, entre otros. Todo en nombre de la competitividad de sus empresas en el mercado mundial. Por eso, usan la apertura de las importaciones como lanza para intentar derrotarnos.

    WEG: un ejemplo de reconversión empresaria

        La empresa tiene dos fábricas en la provincia de Córdoba, una en San Francisco que produce tableros eléctricos y otra en Córdoba capital, de motores destinados centralmente a la línea blanca (lavarropas y secarropas). La apertura de las importaciones ha afectado a esa rama, sobre todo obligando a las empresas a bajar los precios por la competencia de Brasil y China. Se trata de un descalabro producido por la propia desorganización económica capitalista. Pero por supuesto, WEG responde sin perder un centavo, con lo que llaman una “reestructuración”. Entendemos que esto probablemente signifique convertir la fábrica en una ensambladora, donde se monten piezas importadas. Esto ya ha pasado en muchas fábricas, sin ir más lejos en la vecina VW, donde cambiaron el mecanizado y armado de cajas de cambio por el ensamblado de motos y colectivos. Esta reestructuración, por supuesto, significa menos puestos de trabajo. WEG no pierde guita y los que pagan son los trabajadores, tirados a la calle como scrap. ¡No lo podemos permitir! Es necesario mantener la unidad con asambleas conjuntas entre despedidos y no despedidos y avanzar en la paralización total de la producción.
        Los trabajadores industriales tenemos que enfrentar la desorganización económica que destruye nuestras condiciones de vida y trabajo. Para eso, es necesario ponernos en pie de lucha e imponer que la empresa abra los libros contables para ver cuál es la supuesta crisis que tiene y también los negocios que viene haciendo con el resto de las empresas a nuestras espaldas. No vamos a pagar su crisis: impongamos el control obrero de la producción y luchemos por el control de toda la rama, para así imponer las escalas móviles de horas de trabajo y salarios. Para eso, necesitamos recuperar la UOM y los sindicatos, sacándonos de encima a una burocracia que cacarea pero no toma ninguna medida firme contra los despidos que vienen afectando a los metalúrgicos desde hace más de dos años.

    Paro provincial contra los despidos y la reforma laboral

        No hay nada que esperar. ¡Hay que salir a enfrentar la ola de despidos ya! Necesitamos un paro provincial metalúrgico por la reincorporación de los 19 despedidos de WEG y de todos los despedidos de la rama. Basta de despidos. El paro provincial debe servir también para preparar el paro nacional para el día en que se trate la reforma laboral (10 u 11 de febrero), no alcanza con marchas, debemos golpear a las patronales en la producción para hacerlos retroceder y pasar a la ofensiva.

  • ¡Reapertura de paritarias ya! Impongamos a la burocracia el paro provincial

    El rescate del FMI al gobierno de Milei significó una devaluación del 10% en un abrir y cerrar de ojos. Aunque el gobierno trate de negarlo, lo cierto es que la flexibilización del cepo cambiario impactó de lleno en el precio de los alimentos y se prevee una escalada inflacionaria.

    Los trabajadores en Córdoba no estamos exentos de las consecuencias del plan del FMI, de hecho Llaryora es un cómplice del gobierno libertario y juntos sostienen el ajuste del Estado a costa nuestra. A principios del mes de abril cerca de 40 trabajadores de salud fueron despedidos sin causa de diferentes nosocomios provinciales. El caso más resonante ha resultado el de los compañeros del Hospital Rawson que vienen de reiterados paros con abandono de tareas y corte de calles por la reincorporación inmediata de 18 trabajadores. En la Maternidad Provincial fueron suspendidos los médicos que realizaron asambleas y el ministerio utiliza la falacia argumentativa de “abandono de pacientes”. Para atacar a los trabajadores están siempre listos eso sí, se quemó la sede de la obra social de los estatales (APROSS) en medio de una denuncia por estafas millonarias y el ministro de salud Pieckestainer (ex director médico del Hospital Privado y gran promotor de la “asociación público-privada” en el sector)  sigue atornillado a su sillón.

    La semana pasada, los trabajadores judiciales opositores a la conducción del gremio cansados de la inacción de Corteletti y cía, tomaron el Salón de los pasos perdidos de Tribunales 1 y realizaron una asamblea para tomar el conflicto en sus manos.  La conducción se vio obligada aceptar una seguidilla de paros escalonados que votaron en la asamblea extraordinaria del viernes 25/4. Para empezar, este martes realizarán abandono de tareas  y movilizarán y el miércoles 30, van al paro por 24 horas. Este es el camino que debemos seguir, imponer a la burocracia un paro provincial para conquistar todas nuestras demandas.

    Por una paritaria estatal única

    Por todo ello es necesario reorganizar nuestras filas para dar una respuesta contundente y para ello es necesario confiar en nuestras propias fuerzas. Entendiendo que el clásico de la burocracia local es salir sólo para descomprimir la bronca pero no han puesto ni las manos para frenar los despidos y suspensiones en la industria. En el caso de los estatales, la burocracia del SEP ha lanzado asambleas de 2 hs por turno ante la negativa del gobernador de reabrir la paritaria. Castro muestra malestar por el acuerdo a la baja cerrado por la propia burocracia. Cristalli (UEPC), por su parte, declaró a la prensa local que los docentes “tienen en julio cláusula de revisión”. Ambos saben perfectamente que el panorama inflacionario y la baja de la recaudación provincial, es un detonante de lucha y van a querer impedir la unidad de los estatales a como de lugar. Hay que imponer a estos burócratas y a las centrales sindicales (CGTs y CTAs) un paro activo provincial como inicio de un plan de lucha con piquetes, tomas de fábricas, edificios y hospitales, para conseguir todas nuestras demandas.

    Las listas opositoras, los cuerpos de delegados combativos, los sectores antiburocráticos y centralmente la UEPC capital, delegación del sindicato docente recuperada de manos de la celeste por la oposición, tienen la responsabilidad de organizar a todos los sectores opositores tras esta perspectiva. Convocando a un Plenario de delegados de base con mandato, de todas las dependencias estatales (Hospitales, Luz y Fuerza, Judiciales, docentes, activos y jubilados) que discuta un programa de acción con independencia de clase que tenga como puntos centrales la reincorporación de los despedidos, la reapertura de la paritaria, por aumento que lleve el salario a  igualar la canasta básica. Por el pase a planta y el fin de la precarización laboral. Contra la privatización y por el control obrero de la EPEC. Y junto a los activistas antiburocráticos asumir el rol de vanguardia en la lucha por recuperar los sindicatos de manos de la burocracia sindical e imponer la unidad de los estatales en una Paritaria Estatal Única con delegados paritarios elegidos en asambleas de base y un programa que enfrente de forma centralizada el ataque del Estado, las patronales y sus instituciones.



    1° de Mayo:
    ¡Levantamos la bandera internacionalista de la clase obrera revolucionaria!

    18:30hs – Colón y Gral. Paz: marcha y acto junto a las organizaciones sindicales recuperadas

    21:00hs – Local de la COR Cba: homenaje a 139 años del asesinato de los mártires de Chicago

    • Por la unidad internacionalista de los trabajadores en contra del imperialismo y su política guerrerista.
    • ¡Por la derrota del enclave de Israel y el triunfo de la resistencia Palestina!
    • ¡Abajo Milei! ¡Fuera el FMI!
    • ¡Viva la lucha de la clase obrera mundial! ¡Viva la IV Internacional!
  • El gobierno congela los salarios metalúrgicos

    El gobierno de estafadores libertarios comenzó el año elevando la presión para mantener los salarios obrero por debajo de la inflación. Ni hablar de la recuperación de lo perdido desde diciembre de 2023. Su discurso anti Estado es otra de sus estafas: a través de la secretaría de trabajo, aplica todo el peso de la legislación laboral para negar la homologación de todo acuerdo de rama que no sea del gusto de Caputo y Milei. Todo en beneficio de las patronales, que así no están obligadas a pagar incluso los míseros acuerdos que negocia con las conducciones sindicales.
    El caso más resonante es el de los metalúrgicos. El secretariado nacional, con Abel “Chamullo” Furlán a la cabeza, bajó tres veces las pretensiones para cerrar el acuerdo salarial pendiente desde noviembre de 2024. Sin embargo, aún cuando luego de esas agachadas las cámaras patronales firmaron el acuerdo paritario, a la fecha la secretaría de trabajo alega “cuestiones de forma” para no habilitar la homologación. Así, los metalúrgicos no recibimos aumento nominal de nuestros magros sueldos desde octubre del año pasado. Esto significa que el salario en términos reales, es decir, medidos por su poder adquisitivos, se reducen mes a mes al ritmo de la inflación. Y hace rato están en la lona.
    La burocracia sindical patalea y saca comunicados. Lo mismo que hace con la denuncia de las decenas de miles de despidos y suspensiones en la rama producto de la crisis económica a que lleva la política recesiva del gobierno nacional, bancado por los gobernadores y la casta del congreso. Y nada más que eso, ni una medida de fuerza para imponer a las patronales el aumento que necesitamos los metalúrgicos, sobre todo los de la rama 17 que no llegamos a la mitad de la canasta de consumos mínimos mensuales calculada por ATE INDEC en $1.600.000 al mes de enero.
    En la seccional Córdoba, Urbano no se sale del libreto: los reclamos y quejas abundan pero a la hora de pelear contra los despidos en las diferentes empresas, no saca ninguna medida conjunta y deja a los compañeros y delegados peleando fábrica por fábrica, ¡como si la crisis no fuera generalizada para toda la rama! Ni hablar de salir a pelear por el aumento igual a la canasta básica, como se ha planteado en los congresos seccionales; ni siquiera hay voluntad de imponer el pago de lo ya firmado a las empresas.

    Independencia de los sindicatos del Estado

    Cuestionar la intervención del Estado en las relaciones laborales va en contra de la ideología y de los propios intereses de la burocracia sindical peronista. Por eso, no pueden enfrentar el techo salarial impuesto por Milei y su gobierno a través de la no homologación de acuerdos, ni la imposición de conciliaciones obligatorias para bloquear las medidas de fuerza de los trabajadores. El Estado juega para las patronales, la burocracia sindical que dirige los gremios es la tercera pata de esa Santa Alianza.

    Congreso de delegados con mandato y Paro nacional metalúrgico

    La situación no da para más. No podemos permitir más despidos, ni acuerdos de rebajas salariales y suspensiones para que la crisis la paguemos los metalúrgicos, ni seguir viviendo con un salario de miseria. Es hora de enfrentar la injerencia del estado en la paritaria y sacarnos de encima a los burócratas como Furlán que no mueven un dedo para mejorar nuestra situación.
    Impulsemos asambleas en las fábricas, mocionemos la necesidad un congreso de delegados metalúrgicos con mandato de base para votar un plan de lucha por la reincorporación de todos los despedidos, basta de despidos y suspenciones, efectivización de los contratados y trabajadores de consultoras, pago inmediato de todos los montos acordados, pase al básico de los premios (presentismo, productividad, incidencias, etc). Para enfrentar los planes de crisis de las empresas, impongamos las escalas móviles de horas de trabajo y salario, con un salario inicial mínimo igual a la canasta básica. Si las empresas lloran que están en crisis, impongamos la apertura de los libros contables.  
    En cada seccional, cómo es el caso de Córdoba, podemos iniciar la lucha impulsando congresos regionales de delegados con mandato para romper la pasividad de los burócratas cómo Urbano, que se escudan en la inoperancia de Furlán y el secretariado nacional y esperan que los problemas se resuelvan por la buena voluntad de un gobierno nacional que odia a la clase obrera y no da pisada sin pedir permiso a EEUU y el FMI.
    Recuperemos la UOM y la CGT. Impongamos la voluntad de las fábricas para acabar con este desastre. Vamos al paro nacional metalúrgico y a un plan de lucha por el salario y contra los despidos.

  • Rechazar la conciliación obligatoria de Llaryora y la Celeste

    El 16 de julio, el gobernador Llaryora le solicitó al Ministerio de Trabajo de la provincia que dictara la conciliación obligatoria a los docentes de Córdoba, garantizando así el normal inicio de clases el lunes próximo.
    La burocracia celeste cómplice del plan de ajuste del gobierno provincial, aceptó dicha conciliación impidiendo que se concrete el paro de 48 hs, votado en la última asamblea de delegados departamentales de UEPC. Recordemos que el plan de lucha definido por la docencia era: paro por 48 hs para el 22 y 23 de julio y el no inicio de clases como consecuencia de una segunda e insuficiente oferta salarial del gobierno provincial.

    Claramente el gobernador achica el gasto en consonancia con la política de Milei, dictada por el FMI y a sabiendas que la pérdida salarial del último trimestre ubica a los docentes por debajo de la línea de pobreza, se atreve a declarar públicamente, lo contrario. Además de esta mentira, corroboramos que el cinismo del ejecutivo no tiene límites al declarar que va a “mejorar la propuesta” programando para más adelante los descuentos del Fondo Solidario de Atención para Enfermedades Emergentes e Innovación Tecnológica (FOSAET) y del fondo para la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross). Mientras, trata de ganar tiempo con la conciliación.

    No contento con esto, el gobernador se mete en la vida política del gremio con la clara intención de macartear, haciendo responsable a la dirigencia de izquierda de la seccional capital de poner palos en la rueda para que la docencia cordobesa acepte “mejorar el salario”. No debemos aceptar que Llaryora interfiera en la vida interna del gremio. Las diferencias con la burocracia celeste, las enfrentamos a diario organizando en las escuelas: asambleas, plenarios, paros y movilizaciones. Métodos de lucha de nuestra clase, para enfrentar a la burocracia traidora, socia del Estado -patrón.

    Plenario de delegados mandatados para ratificar el plan de lucha

    Diez días hábiles de conciliación a partir del lunes 22 de julio, es lo dictado por Sereno, secretario de trabajo. Debemos rechazar la medida, por su carácter coercitivo porque el gobierno es juez y parte en este conflicto.  A su vez, los trabajadores no debemos confiar ni un ápice en las instituciones burguesas, sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas.

    La dirección de UEPC capital, recuperada de manos de la celeste, ha declarado su rechazo a la conciliación. Es una gran oportunidad para postularse como dirección alternativa a la burocracia, junto a los delegados departamentales y escolares combativos del resto de los departamentos de la provincia, convocando a un plenario de delegados mandatados de todas las escuelas de la provincia para rechazar la conciliación obligatoria y ratificar el plan de lucha votado en la última asamblea departamental. En esta perspectiva, impulsemos asambleas en cada escuela, y saquemos pronunciamientos públicos de rechazo a la conciliación y de repudio al accionar inconsulto de la burocracia, exigiendo plenario ya!

    Es inadmisible que la burocracia celeste, luego de perder la votación de la departamental aún teniendo un estatuto amañado al servicio de sus intereses, acepte pasivamente la conciliación y deponer el plan de lucha. Y como si todo esto fuera poco, en el comunicado oficial pretende amedrentarnos  citando la ley de asociaciones sindicales y señala lo riesgoso de no someternos a los designios del Estado-patrón. Debemos aclararle a Cristalli y cía. que el único riesgo que corre nuestra organización sindical es que ellos continúen entregando sistemáticamente a la docencia. Cansados estamos de los paritarios de la burocracia y sus prácticas genuflexas ante el estado, ¡nosotros luchamos y ellos negocian migajas! Es hora de elegir a nuestros paritarios votados en asamblea, con mandato y revocables, para que podamos tomar la negociación salarial en nuestras manos. Enfrentar el ataque en curso al conjunto de los trabajadores es tarea de las seccionales recuperadas y de los activistas antiburocráticos, es necesario señalar el camino para reagrupar a la vanguardia en un debate programático para dar una salida obrera a esta crisis, convocando al activismo de los hospitales y estatales en general para pelear por una Paritaria Estatal Única.

    A su vez, en la provincia se desarrollan conflictos tales como la lucha de los trabajadores de los SRT de la UNC con quienes debemos tender lazos de solidaridad activa, al igual que los trabajadores de la industria ceramista que están de paro por la falta de respuestas ante el pedido de mejora salarial. También hay despidos y suspensiones en la industria metalmecánica y automotriz, en medio de un escenario recesivo que debemos enfrentar el conjunto de los trabajadores estatales y privados, imponiendo a la CGT y a las CTA un  paro activo provincial para derrotar el plan del FMI, Milei y Llaryora.

    • No a los salarios de hambre de Llaryora. Salario inicial igual a la canasta familiar
    • Rechacemos la extorsiva conciliación obligatoria
    • Plenario de delegados mandatados para ratificar el plan de lucha
    • Por delegados paritarios elegidos en asamblea
    • Por un paro provincial activo
    • Todos a la marcha del martes 23/07, movilicemos a la sede de UEPC

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