El docente Cristian Pereyra fue asesinado el 16 de marzo mientras trabajaba en su segundo trabajo como chofer de aplicación para llegar a fin de mes. Trabajaba en escuelas técnicas de la Matanza, inserta en un sistema de educación pública en ruinas, con salarios de hambre. El asesino, un policía bonaerense que le disparó con el arma reglamentaria para robarle el auto. El gobierno de Kicillof es responsable.
Este suceso trágico no es un hecho aislado, sino una muestra de la catástrofe social que nos están imponiendo Milei, socio del imperialismo de Trump, las patronales, con la venia del todo el arco político opositor, en especial el PJ, y la complicidad de la burocracia sindical. Todos ellos son responsables de la situación de hambre en la que están los docentes y la gran mayoría de los trabajadores.
Nos solidarizamos con sus familiares y compañeros. La muerte de Cristian tiene que ser investigada y esclarecida por una comisión independiente encabezada por compañeros delegados de su escuela. Los docentes debemos organizarnos para enfrentar el ajuste y poner fin a esta crisis planteando una salida obrera. Para empezar, debemos recuperar nuestras organizaciones para la lucha, echando a los agentes del Estado y las patronales que están en su conducción. El 17 de marzo se logró imponer un paro y movilización en SUTEBA de Matanza, tenemos que seguir la lucha hasta imponer un paro nacional educativo a CTERA, por justicia para Cristian Pereyra y por el triunfo de las luchas docentes que se están dando en todo el país, como Catamarca, San Juan, Santa Fe, Córdoba y Jujuy entre otras. ¡Salario igual a la canasta familiar con un cargo, basta de pluriempleo! ¡No a la reforma laboral!
El paro nacional docente convocado por Ctera, el pasado lunes 26 de febrero, tuvo un acatamiento del 80 % a nivel país, según fuentes de la confederación docente. Y del 70 % en Córdoba, indicó el gremio local.
La aceleración de la escalada inflacionaria y los embates del gobierno nacional y provinciales a los salarios docentes, hizo reaccionar a la burocracia de Ctera que tuvo que “ensillar antes de que amanezca” convocando al paro educativo nacional. El no inicio de clases se hizo sentir en varias provincias y en particular en Córdoba con una movilización gigantesca contra el ajuste.
La paritaria docente local aún no está cerrada producto de la arremetida del gobierno provincial, cuando anunció no poder asumir el acuerdo paritario firmado con la gestión anterior; re-elaborando una propuesta a la baja y sumado a la ofensiva, anunció el nuevo ítem por presentismo: “Profesionalidad Docente”.
Además no debemos olvidar que en diciembre pasado el ejecutivo provincial definió por ley, el robo del 4% al salario de los estatales para fondear la caja de jubilaciones y la obra social.
Sobran los motivos para que los docentes de UEPC hayan votado en su asamblea del 28/02, el rechazo a la propuesta para ir al paro provincial con movilización, el próximo martes 5 de marzo.
Claramente la profundización de la devaluación pega de lleno en los salarios de obreros y estatales y la burocracia sindical peronista ha entrado de lleno en la disputa burguesa entre Milei y los gobernadores; promoviendo “frentones” anti Milei y generando una gran confusión entre los trabajadores. El único objetivo es llevarnos detrás de un programa reaccionario en defensa de tal o cuál gobernador.
Ante este escenario, los revolucionarios debemos ser claros ante la vanguardia obrera y el activismo: nuestra intervención es de independencia de clase y estamos llamados a combatir esa confusión forjando una dirección antiburocrática en toda la provincia.
La seccional recuperada de UEPC capital por la izquierda y el activismo docente marcan el camino. La tarea es ayudar a la docencia antiburocrática y combativa a construir oposiciones sólidas en cada delegación de UEPC del interior provincial y preparar un gran plenario de la oposición de toda la provincia para discutir los métodos y el programa para ganar esta lucha.
Además UEPC Capital tiene la autoridad para convocar a una instancia nacional de discusión de toda la oposición docente que clarifique los ejes programáticos y discuta un plan de acción común. Y ante las reiteradas traiciones de Ctera, UDA, SADOP, AMET, CEA y sus sindicatos provinciales dirigidos por la burocracia es momento de elegir en plenarios de delegados docentes a nuestros paritarios, mandatados y revocables. Basta de burócratas que se sientan a negociar nuestros salarios. Ya han demostrado que solo son mediaciones para que los docentes podamos avanzar en una recomposición salarial real de los básicos salariales.
No podemos seguir tolerando que nuestro salario esté compuesto de adicionales, ítems en negro y bonos atados a la discrecionalidad del gobierno de turno, ¡Abajo el item de profesionalidad o cualquier item atado al presentismo o a la “productividad”! ¡el FONID y todos los items al básico! Por un salario inicial docente igual a la canasta familiar indexado a la inflación.
La lucha docente debe ser parte de una pelea más general convocando a los estatales provinciales y a todos los trabajadores de la educación de los niveles superior y universitario que están en pie de guerra. Los sindicatos docentes que integran la CGT llaman a un paro nacional este 4/03. UEPC parará el 5/03. Necesitamos superar esta dispersión de fuerzas, impulsando plenarios de delegados mandatados de todas las escuelas, sin distinción de la afiliación sindical para unificar un plan de acción y preparar un paro educativo provincial y un plan de lucha nacional hasta derrotar el ajuste de Milei y Llaryora.
El pasado viernes 4 de agosto la oposición y la docencia combativa asestaron un golpe a la lista Celeste de la burocracia sindical, recuperando la delegación Capital tras 38 años de paritarias a la baja y de dejar pasar todo tipo de ataques por parte del Estado patrón.
Como ya habíamos anticipado en nuestra nota anterior, la conformación de la lista 2 “Unidad desde las escuelas” fue producto de la experiencia que realizó el activismo docente en la larga lucha por paritarias de principios de este año y fines del pasado. Los trabajadores de la educación ganaron en organización desde las asambleas escolares e impusieron a la burocracia reiterados paros y movilizaciones contra las magras ofertas salariales del gobierno de Schiaretti. Es importante destacar que se recuperó la delegación como expresión de un proceso nacional de lucha docente, cuya máxima manifestación es la pelea en Jujuy contra la reforma de Morales y el PJ, rechazada por miles de trabajadores, que se mantienen aún en pie de lucha así como los conflictos docentes de Salta, Misiones, San Juan, etc. La descarga de la crisis sobre nuestras espaldas producto del acuerdo del gobierno con el FMI ha desatado conflictos en varias ramas, mientras la burocracia sindical de todos los colores se ubicó como la garante del plan de ajuste. Y en Córdoba, Monserrat no fue la excepción, más bien fue el encargado de recibir a Massa en su gira de campaña por la provincia. Una conclusión importante para todo el movimiento obrero es que los procesos de lucha encuentran un canal de expresión en las elecciones sindicales, como demuestra la recuperación de la delegación Capital de la UEPC; pero esto no es así en el caso de las elecciones burguesas, donde nuestra clase y sus organizaciones quedan atomizadas en el voto individual del trabajador convertido en “ciudadano” o “vecino”.
Estas experiencias fueron las que allanaron el camino para que la Lista 2 Unidad (conformada por las agrupaciones ligadas a los partidos de izquierda, agrupaciones independientes y activistas) conquistara la directiva de Capital, aún con los límite que representa un frente del cuál forman parte direcciones que carecen de cualquier independencia de clase, como el MST y otras variantes reformistas. Además de Capital, otras listas opositoras ganaron las delegaciones de Río IV (Lista negra) y General Roca (Lista Verde mar).
Por su parte, la Celeste retuvo 23 de las 26 delegaciones y la Junta Ejecutiva Central que será dirigida por el sucesor de Monserrat, Roberto Cristalli, y la Secretaria Adjunta, Elizabeth Vidal. Respecto a los delegados departamentales que conforman la Asamblea Provincial, la oposición obtuvo 40 delegados y 93 la Celeste. De esos 40 delegados de la oposición, además de las mayorías en las 3 departamentales donde fue derrotada la burocracia, se obtuvieron minorías en Marcos Juárez, Calamuchita, Ischilín, Colón, Punilla, Tercero Arriba, Río Seco, Santa María, San Alberto, Unión, Río Segundo y San Martín, es decir, a lo largo y ancho de la provincia.
Ahora bien, le espera a la nueva conducción antiburocrática de UEPC Capital profundizar el método democrático de convocar a asambleas escolares y plenarios para desarrollar minorías opositoras en las restantes delegaciones de la UEPC. Está planteado desarrollar una Campaña por la reapertura de paritarias para recuperar lo perdido e imponer un salario inicial igual a la canasta familiar indexado por inflación. También es necesario pelear para organizar al conjunto de la docencia en todo el país por recuperar la Ctera e imponer el paro educativo nacional para evitar que Jujuy y Salta permanezcan aisladas. Una gran iniciativa en este sentido sería que la delegación recuperada en Córdoba Capital impulse, junto a otras delegaciones, seccionales y listas opositoras del resto de las provincias, un plenario nacional de delegados de la oposición docente, con mandato de base y una perspectiva de lucha.
¡Abajo el ajuste!
¡No al pago de la deuda!
¡Fuera el FMI!
El 29/11/22 se renovarán las autoridades del Consejo Directivo y Comisión Revisora de Cuentas de Ademys, el sindicato docente de CABA que nuclea a las tendencias de izquierda en su conducción. La lista n° 15 Multicolor, del FIT-U, se postula para renovar mandato, para lo cual deberá ganarles a las listas n° 13 Carlos Fuentealba del Nuevo MAS, n° 26 la Haroldo Conti, vinculada a Venceremos, y la n° 1969 del Frente de Unidad para luchar por la docencia, compuesto por el colectivo Docentes en Clase y el PO tendencia.
Se nos imponen enormes desafíos
Estas elecciones se dan en el marco del feroz ajuste del gobierno y el FMI, para que seamos los trabajadores los que paguemos el costo de la crisis. El gobierno porteño del PRO y aliados han sido punta de lanza de estos ataques, arremetiendo contra la organización sindical, las condiciones de trabajo y el salario de los trabajadores. Tras dos años de “medidas extraordinarias” por la pandemia, que solo apuntaron a salvar al capital y dejaron al descubierto los engranajes más fundamentales de este sistema de explotación capitalista, este año se agudizaron las pésimas condiciones de la educación pública. La docencia ha resistido estos ataques enfrentando la reforma del estatuto docente, que finalmente se aprobó en mayo; luchando contra la imposición de las jornadas de los sábados; reclamando por las condiciones de las viandas y de las escuelas; luchando por el salario docente, que cada vez pierde más contra la inflación; saliendo a las calles por sus reivindicaciones y en apoyo a estudiantes y trabajadores de la salud.
Todas estas batallas deberán redoblarse en el periodo que está por venir. La candidata Acuña hace campaña jactándose de estos ataques a la educación, mientras en el Frente de Todos se pelean entre ellos e intentan arrastrar a nuestras organizaciones a sus internas. Tanto JxC como el peronismo en todas sus variantes tienen en claro que el ajuste es contra los trabajadores y, de un modo u otro, realizarán la tarea que impone el FMI. Por eso, nuestro sindicato tiene que prepararse para multiplicar sus fuerzas, fortaleciendo la organización y la unidad de la clase obrera.
Enfrentar a la burocracia se vuelve fundamental para llevar adelante esta pelea. Eso implica que Ademys, como sindicato dirigido por corrientes de izquierda, deberá asumir un rol protagónico en el esfuerzo por unir a los docentes en la lucha. Principalmente, es necesario dar lucha política contra la burocracia de UTE desde las bases en las escuelas, desnudando su carácter de agentes de la burguesía en nuestras propias filas. La Celeste apuesta a nuestra división, por eso creemos que la unidad se conquista eligiendo delegados en los lugares de trabajo que respondan al mandato de los compañeros. Necesitamos dar un debate programático de cara a la docencia, partiendo de la importancia de la independencia de clase, que plantee la perspectiva de la organización política de la clase obrera para disputar la dirección a la burguesía, es decir, una perspectiva revolucionaria y socialista. Para tamaño desafío es necesario, a su vez, apostar a buscar la unidad con las tendencias combativas de todos los trabajadores de CABA, empezando por los compañeros de salud en lucha. Si no logramos imponer esta pelea, Ademys corre el riesgo de ser un sindicato testimonial y adaptarse al estado de cosas. Nuestra perspectiva debe ser poner en pie un sindicato único trabajadores de la educación con independencia de clase.
Una polémica con la Multicolor
Las corrientes del FIT-U, que hoy son la mayoría en el Consejo Directivo de Ademys, corren ese mismo peligro de adaptarse, al centrar su actividad política en la orientación parlamentaria, lo cual hace que se manejen como frente electoral, pero no como un frente político. Son organizaciones antiburocráticas y combativas, pero como frente no tienen una clara delimitación de independencia de clase a su interior, ya que el MST, por ejemplo, comparte listas con variantes burocráticas en la CTA. En medio de este ensayo general reaccionario que impuso la burguesía desde la pandemia, en el que su objetivo principal es establecer una nueva relación entre capital y trabajo, lo que implica disciplinar a nuestra clase a su régimen de explotación, es un error garrafal despertar expectativas en las instituciones burguesas. Por eso no compartimos las líneas políticas que se plantearon durante la pandemia, en las que el Estado burgués intentó imponer quién podía salir a la calle y quién no. Nosotros planteamos que es con los métodos obreros con los que podemos defender nuestros intereses, nuestra salud, nuestras condiciones de vida.
La izquierda en los sindicatos debe tomar la tarea de organizar a la vanguardia, al activismo sindical para recuperar nuestras organizaciones como herramientas de lucha de clases y avanzar en la tarea común de desorganizar el poder de la burguesía y organizar al proletariado en su conjunto.
De las demás listas que se presentan, consideramos que la lista 26 “Haroldo Conti” no tiene un claro planteo de independencia de clase al diluir a la clase obrera en “el pueblo” y que la lista 13 “Carlos Fuentealba”, si bien compuesta por compañeros de una corriente trotskista, vienen de hacer un llamando a defender las instituciones democráticas (de la burguesía) en la marcha del kirchnerismo ante el atentado a CFK. Con la lista 1969 tenemos igualmente diferencias, sobre todo en cuanto a la línea que tuvo el PO Tendencia respecto de la política estatal de aislamiento (ASPO) y a la que llamaron a subordinarse a los dictados del Estado para cuidar nuestra salud (totalmente falaz) y su último llamado a votar a Lula en la segunda vuelta en Brasil. Asimismo, hemos venido desarrollando debates con los compañeros de Docentes en Clase sobre la importancia de dotar al sindicato de un programa político con perspectiva revolucionaria superando las cuestiones meramente sindicales. A ellos les reconocemos el esfuerzo de dar una pelea dentro de Ademys desde la minoría, intentando disputar la orientación del sindicato para desarrollar la lucha. Entendemos que es importante defender las expresiones de minoría para fortalecer la democracia interna de nuestra organización y garantizar la participación del conjunto del activismo. Es por esto que, a pesar de nuestras diferencias, llamamos a votar críticamente a la lista 1969. Es urgente darnos instancias de debate programático de cara al próximo período y apostamos a seguir desarrollando la discusión con el conjunto de las corrientes de Ademys para fortalecer la lucha antiburocrática.
Tomar la lucha en nuestras manos
El pasado viernes 26 de agosto se retomó el cuarto intermedio de la asamblea de delegados departamentales de la UEPC. La bronca de la base docente se expresó en los mandatos que llevaron los delegados departamentales: se impuso el rechazo a la oferta de Schiaretti, aunque por escaso margen.
Con la “nueva” propuesta, el aumento impactaría en el tramo correspondiente a noviembre, pasando del 10% al 11%, un escandaloso 1% de diferencia en relación a la oferta inicial. La propuesta completa consiste en aumentos bimestrales: julio 12%, setiembre 8%, noviembre 11% y 6% en enero 2023. Calculado sobre el salario de enero 2022 y sin FONID. Es inaceptable semejante licuación del salario cuando se estima que la inflación anual será del 94%.
La celeste, basándose en el estatuto burocrático, maniobró para imponer la votación en bloque de un plan de lucha amañado de dos semanas (del 29/8 al 13/9), sin considerar los mandatos que venían de las escuelas. El plan de lucha incluye asambleas escolares el 30/8 y paro y movilización para el miércoles 31/8. Pero la segunda semana deja a las escuelas en el frezeer, con acciones limitadas a los “cuerpos orgánicos” con una clara intención de llevar la lucha a la nada. Además, la burocracia dejó abierta la posibilidad del levantamiento de las medias si Schiaretti traza una nueva propuesta salarial que supere la anterior, sin aclarar cuál debería ser esa propuesta superadora.
El plan de ajuste del FMI a la clase trabajadora y a los jubilados que aplican los Fernández y Massa, junto a los gobernadores, no podría tener éxito sin la colaboración de la burocracia sindical peronista, incluyendo a los celestes de CTERA y UEPC.
Cuatro mociones para tomar la lucha en nuestras manos
No podemos permitir que la burocracia siga en la dirección de la lucha. Es muy importante que no dejemos pasar la oportunidad que se nos presenta con el llamado a asambleas por escuela el martes 30/8. Debemos hacer sentir la fuerza de las escuelas y hacernos dueños de la lucha por nuestros salarios y condiciones de trabajo. Para ello proponemos impulsar las siguientes mociones:
El lunes 29 de agosto tendrá lugar el plenario virtual de la oposición docente a las 18:30 hs. Es una gran oportunidad para discutir una intervención común de cara a las asambleas escolares y al conflicto en general. Proponemos debatir allí estas mociones para fortalecer la lucha por la recuperar la UEPC de las manos de Monserrat y cia.
Corriente Obrera Revolucionaria. COR
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Buenos Aires: Marcha educativa 31 de mayo
La asamblea de docentes nucleados en Ademys votó la convocatoria a una marcha educativa para el próximo 31 de mayo, a la que se suman los terciarios de CABA, en medio de una feroz embestida del gobierno porteño contra los sindicatos y las condiciones del trabajo docente. Claro que este ataque no es patrimonio exclusivo de Larreta y su partido Juntos por el Cambio, desde el gobierno nacional del Frente de Todos muestran total acuerdo con el ajuste a la educación y su adecuación a los dictados del FMI y las patronales. Recientemente los docentes autoconvocados de San Juan vienen de protagonizar un importante paro por aumento salarial, por fuera de las burocracias sindicales, reclamándole un aumento salarial a la gobernación provincial del Frente de Todos, y encabezada por Sergio Uñac. Los docentes de Chubut realizaron 48hs de paro y discuten una nueva medida por 72hs contra el ajuste del gobierno de Arcioni, socio de Massa, en tanto que la docencia riojana discute iniciar junio con 48 horas de paro. Toda la solidaridad con los compañeros en lucha. A los docentes que se enfrentan a estas condiciones y luchan, les responden con represión en las calles y sanciones directas.
Es que la crisis de la educación se extiende a todo el país. En términos reales, el presupuesto educativo nacional está unos 40 puntos por debajo de la inflación esperada para el año. En todos los niveles educativos hay trabajadores con salarios de indigencia, precarizados, aulas sobresaturadas de estudiantes, en edificios que se caen a pedazos (literalmente).
Las erráticas medidas tomadas durante la pandemia no hicieron más que profundizar la crisis y ahora quieren seguir arremetiendo contra las condiciones de trabajo y estudio. Recientemente, el ministro de educación de la nación propuso aumento de la jornada laboral docente en el nivel primario en una hora sin aumento salarial. Pero en realidad no les interesa y nunca les interesó la educación, sólo les interesa mostrarse como los más eficaces en la reducción del déficit y el disciplinamiento de la clase trabajadora ante el verdadero gobierno del país: el FMI y los acreedores privados.
Larreta y su cruzada ideológica contra la “gentuza" al frente de las aulas
En varias oportunidades la ministra de educación porteña, Soledad Acuña, ha expresado su asco por los sindicatos docentes y a ha delineado un programa para “limpiar" las aulas de docentes “con ideas de izquierda” que "se meten en los terciarios porque fracasaron en otras carreras”. Con esos argumentos impulsan la Unicaba y, más recientemente, impusieron la reforma del estatuto docente de CABA, que establece entre otras cosas el salario por “mérito”, ascensos horizontales y toda una serie de medidas que apuntan a la competencia entre docentes, refuerzan la negociación individual y el control del Estado sobre las condiciones de trabajo y, a su vez, intentan hacer mella sobre la histórica tradición de la docencia de organización sindical.
A menos de una semana de la aprobación de la reforma, funcionarios de educación de CABA montaron una provocación a los docentes del programa M+M, que terminó en la interrupción unilateral de una jornada de capacitación y de la elección de delegados que se realizaba durante la misma. No contento con esto, lanzaron la persecución que culmina con el disciplinamiento a través del inicio de sumarios individuales, mientras avanza con sanciones efectivas (¡la suspensión de un mes de salario!) a otros docentes que se manifestaron en 2021 ante funcionarios de este mismo gobierno. La arremetida patronal es clara contra la docencia, especialmente contra los trabajadores más precarizados del sector y contra quienes sostienen las escuelas más postergadas de la ciudad.
En la pandemia quisieron mostrarse como los defensores de la educación, forzando la presencialidad en condiciones paupérrimas, obligando a los docentes a trabajar sin las menores garantías de seguridad e higiene. En el marco de la política de Nueva Escuela Secundaria lanzan programas de pasantías gratuitas en las que ponen a los estudiantes a realizar tareas en empresas y ONG que nada tienen que ver con el contenido educativo, sino más bien con seguir desarrollando la precariedad laboral y presionar a la baja general de salarios. En ese mismo sentido implementan el proyecto “empleo joven”, que se basa en subsidiar a las patronales para que tomen trabajadores de entre 18 y 24 años, que además naturalizan salarios inferiores a los $40.000 mensuales. Lo que ellos dicen que son las “escuelas del futuro” son en realidad agencias de empleo precarizado para las patronales.
Todas estas políticas vienen avanzando con el silencio cómplice de las conducciones de UTE y CTERA a nivel nacional. Es por eso que debemos darles una lucha ideológica, política y económica, para quitarles la dirección a las fracciones patronales, que solo piensan en sus intereses.
Las universidades desfinanciadas
Esa misma línea de educación al servicio de las empresas se viene desarrollando en las universidades nacionales. Ahí la política es generar nichos de negocios privados con dinero del presupuesto estatal. Mientras tanto, lo más golpeado es el salario.
La burocracia de CONADU viene de firmar una lamentable paritaria de1 41% en 4 cuotas, mostrando así la complicidad de la burocracia peronista con este gobierno ajustador. Esto en el marco de una pérdida sostenida del poder adquisitivo del salario de los trabajadores de las universidades en los últimos años. Mientras tanto, aprovecharon la pandemia para imponer la bimodalidad, generando mayor carga de trabajo y más productividad de los docentes, sin aumentar un solo peso, ni reconocer los gatos por conectividad. Además, aprovecharon para quitar becas UBA. En esa situación, AGD UBA viene de hacer paros los días 13, 23 y 26 de mayo por reapertura de paritarias, entre otros reclamos.
Recuperemos las mejores tradiciones del movimiento estudiantil
Las enormes dificultades de organización que provocaron las medidas de aislamiento por el Covid se sufrieron fuertemente por los estudiantes de todos los niveles. Es importante que en los colegios, los terciarios y las universidades recuperemos las mejores experiencias de lucha y las desarrollemos en este momento de crisis. Debemos reorganizar a las tendencias de izquierda, combativas, revolucionarias para disputar en los centros de estudiantes la influencia de las diferentes corrientes burguesas y pequeño burguesas que nos atan a las políticas de más miseria. Forjemos la unidad obrero-estudiantil y pongamos nuestras fuerzas a disposición de las luchas obreras para enfrentar juntos las políticas de hambre del imperialismo, a la vez que desarrollamos la lucha de clases en el aparato educativo.
El carácter de clase de la educación
No nos limitamos a plantear la “defensa de la educación pública" dirigida por el Estado capitalista, porque la educación tiene un carácter de clase, burgués, y el régimen que la sostiene defiende los intereses de esa clase. Para cuestionar ese carácter, debemos cuestionar su dirección. Por eso, los sindicatos docentes, no docentes y centros de estudiantes debemos pelear por una educación dirigida por sus trabajadores en unidad con la vanguardia de toda la clase, en una disputa por el control de la producción. Estas tareas sólo se podrán llevar adelante arrancando de raíz a la burocracia sindical, que ata nuestras organizaciones de lucha al Estado.
Llamamos a las corrientes de izquierda y a la vanguardia combativa del sistema educativo a discutir las tareas que tenemos en esta crisis, con el objetivo de poner en pie una Oposición Revolucionaria en la Educación con libertad de tendencias, que se proponga dar esta pelea. Organicemos un congreso nacional de listas y agrupaciones antiburocráticas para debatir fraternalmente un balance de las experiencias de las listas de oposición en todo el país y discutamos de cara a la base, con boletines y plenarios de delegados, reorganizar la oposición a nivel nacional, con una perspectiva de independencia de clase.





