El día 29 de Mayo se desarrolló el paro general convocado por la CGT contra las políticas económicas del gobierno de Macri. A 50 años del Cordobazo, el acatamiento fue total en el transporte, con amplia adhesión en estatales y en la industria; sobre todo en las grandes fábricas y cordones industriales.
Esto demostró las reservas de lucha que tiene nuestra clase, cuyo limite es la misma burocracia sindical, que se juega a descomprimir la bronca con esta medida, mientras negocia su peso en las listas del PJ y la oposición patronal.
Desde la COR participamos en diferentes provincias, GBA y Capital de las convocatorias de los sectores antiburocráticos y la izquierda, donde se enfrentó el carácter dominguero del paro y denunció la complicidad de las conducciones de la CGT y CTA con el ajuste en curso, reclamando la continuidad de un verdadero plan de lucha nacional. El gobierno, que estreno las vallas antipiquetes, aplicó la represión en estas movilizaciones y cortes, como en puente Pueyrredon.
[Fotos: Cortes y movilizaciones en 197 y Panamericana, Acceso Oeste, Mendoza (Capital), Obelisco (Bs.As), Cordoba (Capital)]
La crisis económica no se toma receso por fin de año. Mientras, los gobiernos de Milei y Llaryora se encargan de garantizar los negocios de los empresarios, que quieren hacernos pagar su fiesta. La cara más cruda de este ataque, orquestado por el gobierno yanqui y el FMI que manejan el joystick de su representante Milei, son los despidos, los cierres de líneas de producción y hasta de fábricas enteras como los recientes casos de Electro Part (metalúrgica) e IBF (neumático). Esta ofensiva pretende ser coronada con la reforma laboral que el gobierno debió posponer para febrero.
Mientras tanto, en el congreso nacional y en la legislatura provincial, gobiernos y oposición vienen de debatir los presupuestos de ambos niveles del Estado capitalista. Discuten, en tanto representantes patronales, como repartir parte de la plusvalía que extraen a nuestra clase a través de los impuestos. Es otra vía para aplicar el ajuste a los trabajadores, principalmente a los estatales, sometiéndolos al congelamiento salarial, a despidos y al deterioro de sus condiciones de trabajo.
En Córdoba, Llaryora pretende desatar el nudo de la vieja disputa patronal con Nación por los fondos de la caja de jubilaciones aplicando un descuento extra a los trabajadores aportantes (lucifuercistas, judiciales, bancarios de Bancor, municipales de la capital, estatales provinciales, entre otros). Incluso amenaza con dejarle los despojos de la caja, utilizada como una lata donde meter la mano desde hace años por los gobiernos cordobecistas del PJ provincial y sus aliados, a los sindicatos. O unificarla con ANSES, otra fuente del saqueo de los diferentes gobiernos nacionales. Los descuentos, que van del 2% al 8% según una escala arbitraria fijada por el propio gobierno, han desatado la bronca de los estatales, ya sometidos a la destrucción salarial del tandem Milei-Llaryora y a un crecimiento exponencial del trabajo precarizado, sobre todo desde la pandemia. Las jubilaciones son lastimosas, luego de múltiples recortes y diferimientos, como denuncian los jubilados de Plaza San Martín todos los miércoles.
La burocracia sindical, que todo 2025 se ha limitado a hacer campaña electoral por alguno de los tres candidatos del peronismo, se ha visto obligada a salir, si bien con marchas sin paro y acotadas a los cuerpos orgánicos, salvo en aquellos sectores donde el activismo se viene organizando como en Judiciales, el SUOEM y la docencia de capital donde se recuperó la delegación de la UEPC.
Es necesario organizar la lucha en los lugares de trabajo, reforzando las asambleas e imponiéndolas en los lugares donde no se realizan, expulsando a los delegados vendidos. Mocionemos el llamado a poner en pie un congreso de delegados estatales con mandato de base, para organizar la lucha e imponer el paro provincial con toma de edificios. Tomemos el ejemplo del movimiento obrero que sale a luchar en Europa contra la crisis, ¡ocupemos todo!
La burocracia sindical es cómplice de Llaryora y Milei, ¡debemos echarla y recuperar los sindicatos! Además, nos mantienen divididos; la lucha de los trabajadores aportantes a la caja, para triunfar, deberá extenderse al conjunto de la clase obrera, principalmente a su núcleo industrial que es el que viene sufriendo los ataques más cruentos con despidos, retiros voluntarios y cierres. Impongamos un congreso provincial de delegados con mandato de la industria, los servicios, estatales, desocupados y jubilados, convocando a la juventud, para votar un programa y el paro provincial para derrotar el ajuste y pasar a la ofensiva.
El pasado 30 de septiembre y el 28 de octubre fueron las elecciones nacionales de la Unión Ferroviaria y de los cuerpos de delegados de la UF en las distintas líneas, respectivamente. Luego de casi dos años de gobierno libertario y donde Sergio Sasia ha sido un fiel obediente del ajuste de Milei, la burocracia sindical de la lista verde buscó revalidarse, no sin contradicciones. El país atraviesa una crisis económica y política de envergadura, una crisis de dirección capitalista, y los burócratas como los Sasia y de la CGT son fundamentales para garantizar que esta crisis la descarguen sobre los trabajadores. Milei, de la mano de Trump, busca imponer ahora una reforma laboral y necesita más de sus servicios.
En este marco, entre los ferroviarios viene creciendo la bronca ante la entrega de la dirección de la UF, ya sea por los despidos, por el brutal ataque a los salarios sin ninguna pelea, y también por las privatizaciones en puerta, donde Sasia pretende una participación accionaria en los Cargas. Este estado de ánimo aún no se expresa en lucha abierta, pero sí viene abriendo debates y una incipiente organización. Esto fue lo que se mostró en estas elecciones ferroviarias, que para nada fueron un “trámite” para la burocracia de la verde. Desde la Lista Roja, que impulsamos de la COR, estamos siendo parte de este proceso en el camino de poner en pie una dirección combativa con independencia de clase en la UF y en los sindicatos ferroviarios.
En ese sentido, la Roja logró quebrar la proscripción de la verde impuesta hace 2 años en el Belgrano Norte (BN), pudiendo presentarnos tanto en seccional como en cuerpo de delegados, obteniendo un 26% en ambas elecciones, con una destacada presencia militante. Allí en el BN, los opositores hemos dado una batalla importante, ya que hace más de 4 años desembarcó Luciano Sasia, la "renovación" de la burocracia. A pesar de los ingresos y prebendas, la asociación reaccionaria con la empresa Ferrovías-Emepa y la cooptación de varios ex Bordó (antiguos opositores devenidos en verdes), Sasia no ha logrado eliminar a la oposición como se proponían, que, por el contrario, creció y se fortaleció.
Hubo listas de oposición en otros tres ferrocarriles. En el Roca, la Multicolor (PO-PTS-IS) obtuvo un 20% en seccional y 22% en delegados. En el Belgrano Sur, la lista Marrón, que se mantiene en pie y alejada de la defección del ex burócrata Riquelme del ferrocarril San Martín, ha obtenido en cuerpo de delegados un 25%. En el Sarmiento, la Bordó (IS), que dirige el Pollo Sobrero, retuvo la seccional Oeste y el cuerpo de delegados con un 65% y 68%, respectivamente.
En cuanto a la Lista Roja, fue fundamental la intransigencia ideológica por la independencia de clase que mantuvimos estos años y la confianza en nuestra propia organización, lo que ha permitido que hoy en el Belgrano Norte se esté organizando un sector de la vieja generación ferroviaria que supo luchar y está sacando conclusiones, con una juventud aún inexperta que está haciendo una acelerada experiencia, destacándose un sector de las mujeres ferroviarias. Hemos podido impulsar el funcionamiento en plenario, que es la forma que sostenemos debe funcionar la oposición de conjunto, lo que permitió llegar a sectores antes vedados para la oposición, como Boleterías y Auxiliares, y obteniendo una fuerza militante en otros, como en Resguardo, Obras, Señalamiento y Limpieza.
La burocracia utilizó el aparato, rehusó al debate, hasta que a último momento tuvo que venir a los sectores dada la presencia y campaña de nuestra lista, como sucedió en Desmalezado y Recolección, justificando la inacción de Sasia frente al ajuste del gobierno y la empresa y llamando a “votar bien”, por Fuerza Patria, el 26 de octubre. Un entreguismo abyecto.
La campaña de la Roja estuvo centrada en la necesidad de recuperar la UF, las seccionales y el cuerpo de delegados con dirección combativa que pelee por un programa obrero; y en la necesidad de salir a luchar contra el ajuste en curso. Que, para derrotar a Milei, las empresas y sus aliados como el peronismo y los burócratas como Sasia, necesitamos confiar en nuestros propios métodos de lucha y programa, ni en el parlamento ni en los partidos patronales. Planteamos la pelea por imponer la reapertura de paritarias con delegados paritarios votados en asamblea y un plan de lucha, un salario igual al costo de la canasta familiar indexada a la inflación; contra las privatizaciones y los despidos, contra la tercerización por el pase a planta permanente, reivindicando a Mariano Ferreyra al cumplirse 15 años de su asesinato. Discutimos las tareas que se abrieron para enfrentar la reforma laboral y previsional que planea Milei de la mano de Trump, y la necesidad de imponer un plan de lucha a la CGT, así como la unidad con los trabajadores que luchan.
La oposición ferroviaria en las diferentes líneas tiene una tarea ineludible: organizar en forma urgente la pelea contra el ajuste y contra la traición de la verde, para recuperar la UF al calor de la lucha de clases. Por eso es necesario que se convoque un plenario opositor de la rama para discutir estas tareas y cómo damos la lucha por imponer asambleas generales en todas las líneas para ir a plan de lucha por aumento salarial, contra los despidos y las privatizaciones, contra la reforma laboral y previsional. La seccional oeste, que fue impulsora del plenario del sindicalismo combativo, debiera ponerse al frente de esta convocatoria.
Luchemos por poner en pie una oposición sindical revolucionaria en la rama, que dé pelea por el control obrero de los ferrocarriles y el transporte como parte de un programa transicional de la clase obrera.
* Ferroviarios COR
Durante una movilización a la Secretaría de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Córdoba, en horas del medio día, fueron reprimidos y detenidos 15 trabajadores de la CTA-A y ATE Córdoba, entre ellos el Sec. Gral de ambas organizaciones, Federico Giuliani. La movilización reclamaba por alimentos y ayuda social.
El repudiable accionar del peronismo cordobés de Passerini, Llaryora, Schiaretti y de la policía del gatillo fácil se explica únicamente como persecución y amedrentamiento a activistas, dirigentes y militantes que se atreven a cuestionar el descalabro social y económico, consecuencia de la aplicación del plan del FMI por parte de Milei y sus aliados, los gobernadores e intendentes de todo color político. La pose electoral de leales opositores guardianes de la gobernabilidad del peronismo cordobés está en función de la defensa de los mismos intereses capitalistas que defiende Milei. Todo esto, contra la resistencia de la clase obrera que lucha en todo el país, a través de sus instituciones, el poder judicial y la policía.
Desde la COR, nos solidarizamos y nos ponemos a disposición de los compañeros y compañeras para impulsar las acciones y medidas que se definan para su liberación. Las conducciones burocráticas de las CTAs, la CGT y la mayoría de los sindicatos intentan llevar los reclamos por la vía muerta del parlamento y las elecciones, dando una tregua a los gobiernos y a los empresarios. Impulsemos asambleas en los lugares de trabajo para imponer a las centrales sindicales el paro provincial por la libertad de todos los detenidos y por la conquistas de todas nuestras demandas.
28 de agosto 2025
Corriente Obrera Revolucionaria - Regional Córdoba





