Cristalli intenta, por todos los medios, contener a la docencia en lucha mientras avanza en una política que contradice el mandato expresado por las bases. Lejos de sostener la decisión colectiva, desactivó el plan de lucha acatando la conciliación obligatoria vigente desde el 8 al 21 de abril. Esta medida, solicitada por el Estado en su rol de patrón, tuvo como objetivo frenar el proceso de organización y lucha que venían impulsando los docentes en toda la provincia. El plan de lucha incluye el rechazo a la tercera propuesta salarial —considerada insuficiente y alejada de las necesidades reales— y un paro de 72 horas que debía comenzar el pasado miércoles 8 de abril.
En este contexto, la decisión de Cristalli de acatar la conciliación no sólo implica una pausa en la lucha, sino que profundiza el malestar entre quienes ven cómo se diluye una resolución colectiva que había surgido desde abajo, con amplia participación y consenso.
Ahora bien, a nuestro entender, la conducción de la UEPC Capital en lugar de apoyarse en la fuerza y el poder de negociación que le otorga la base docente organizada en las escuelas, perdió un tiempo decisivo sin avanzar en una definición clara frente a la conciliación. Se optó por convocar tardíamente a un plenario que, si bien expresó el rechazo, lo hizo dentro de los márgenes impuestos por la conciliación obligatoria previamente acatada por Cristalli. Esta postura terminó diluyendo la posibilidad de una acción más contundente, imponiendo el cumplimiento de las 72hs de paro y desacatando la conciliación, poniendo así en evidencia las tensiones entre lo resuelto por las bases y las decisiones de la conducción Celeste.
A su vez y tal como denuncia la conducción de UEPC Capital, el gobierno avanza en plena conciliación obligatoria con la intención de quitar las licencias gremiales a los dirigentes de la delegación. Esta situación plantea serias dudas en cuanto a la legalidad del Estado, un aspecto que merece un capítulo aparte. Debemos rechazar y enfrentar con firmeza este ataque perpetrado por el Estado contra la conducción de la delegación antiburocrática. No se trata de un hecho aislado, sino de un intento sistemático de disciplinar y someter a las organizaciones que luchan por una representación genuina de los trabajadores. Abajo la reaccionaria Ley de asociaciones sindicales. Defendamos la independencia de los sindicatos del Estado como condición fundamental para garantizar que respondan únicamente a los intereses de sus trabajadores.
Los docentes hemos organizado acciones zonales para expresar el rechazo a la traición de Cristalli que acató la conciliación obligatoria interrumpiendo el plan de lucha. Podemos convertir estas acciones zonales en asambleas que nos permitan deliberar como defendemos el mandato de las escuelas, rechazando la quita de las licencias gremiales a UEPC Capital, por parte del gobierno y el silencio cómplice de la Celeste. Y se suma una noticia que trascendió el fin de semana, a través de un medio de prensa —que secunda las ideas del ejecutivo provincial— que la 4° propuesta salarial sería: “el 30% anual y remunerativo sin estar atado a la inflación, más un bono no remunerativo para los sectores que menos ganan”. Entendemos que, de ser esta la nueva propuesta, no sólo hay que rechazar, sino que no debemos ni siquiera perder tiempo en activar ningún mecanismo de consulta ya que nuestro mandato es claro en que la nueva propuesta debe incluir y garantizar la recuperación del poder adquisitivo que incluya sumas remunerativas y bonificables, por un lado, y además una actualización mensual a futuro igual al 100% del IPC acumulativo, no sujeta a la recaudación provincial. Claramente, el gobernador dilata la paritaria para hacer una afrenta mayor a la docencia y debemos responder con organización y programa.
Retomando la propuesta de transformar las acciones zonales en asambleas resolutivas, debemos incluir la designación de delegados mandatados para el plenario de la docencia del próximo 18 de abril que a su vez debe proponer la elección de delegados paritarios que respondan a la voluntad de la base docente, que reemplacen a los paritarios de Cristalli y la burocracia Celeste a los que debemos revocar de inmediato. Postulemos en las asambleas como candidatos a paritarios a los dirigentes de la UEPC Capital, sumando a los dirigentes y activistas antiburocráticos de las otras delegaciones provinciales. El mandato de nuestros paritarios es claro: no pueden seguir negociando Cristalli y la Celeste. Nuestra lucha, nuestros paritarios. Estos deben pelear por la recomposición salarial para alcanzar la canasta básica, poner fin a la precarización laboral y retomar inmediatamente el paro por 72 hs y la continuidad del plan de lucha hasta alcanzar todas nuestras demandas.